Para circular por los pasillos de la OTAN, Pedro Sánchez giró a estribor, se abrazó a...
Para circular por los pasillos de la OTAN, Pedro Sánchez giró a estribor, se abrazó a Estados Unidos y proclamó un sustancial aumento del presupuesto de Defensa. Podemos reaccionó vivamente y sus dirigentes reiteraron su profundo disgusto en inequívocas declaraciones.
Pedro Sánchez se dio cuenta de que no podía contar con los podemitas ni para los Presupuestos Generales del Estado ni para agotar la legislatura. Así es que convocó debate sobre el Estado de la Nación para dar un golpe de timón a babor y satisfacer las aspiraciones podemitas expuestas por Pablo Iglesias cuando se constituyó el Gobierno de coalición.
El presidente del Gobierno declaró en su discurso que ha decidido establecer las medidas fiscales contra eléctricas y bancos que había exigido Pablo Iglesias. Así es que Podemos ha sido el vencedor del debate sobre el Estado de la Nación.
Y no se ha equivocado Pedro Sánchez. Los dirigentes podemitas casi sin excepción han felicitado al presidente del Gobierno, despejando el camino hacia el final de la legislatura. Sánchez prefiere el pájaro en mano del año y medio que le queda, sentado en la silla curul monclovita, que los ciento volando de una convocatoria anticipada de elecciones. Y ha anunciado que permanecerá en el poder por lo menos hasta que finalice el año 2023.
La respuesta de la economía ha sido fulminante. La caída de la Bolsa anticipa como síntoma lo que se avecina. Pero Pedro Sánchez intentará arreglar los males económicos, engrosando la deuda pública que supera ya el billón y medio de euros. El maná que brota de las manos sanchistas seguirá derramándose como una permanente lluvia de millones sobre diversos sectores. Las nuevas generaciones deberán pagar en el futuro los excesos de hoy con sus correspondientes intereses.