Joaquín Leguina es un excelente escritor que se ha hecho sitio en la república de...
Joaquín Leguina es un excelente escritor que se ha hecho sitio en la república de las Letras. Fue un político serio y eficaz, un socialista demócrata. Contribuyó a la concordia y a la conciliación entre los españoles.
Desde su inequívoca posición política ha dado una lección magistral a Pedro Sánchez en una tercera del diario ABC. “A este paso, los libros escolares acabarán enseñando que José Calvo Sotelo murió de pulmonía, o que fueron las altas temperaturas las que provocaron durante la Segunda República terribles incendios en iglesias y conventos. Para los redactores del proyecto de ley de la memoria democrática, ni existieron los asesinados en Paracuellos ni hubo checas en Madrid y Barcelona. Al parecer, en la retaguardia republicana solo existía resistencia frente al franquismo y siempre bajo el imperio de la ley. Pues no. Fueron pasados por las armas sin juicios previos miles de curas y de monjas, amén de gente cuyo único delito era ser católico o, simplemente, de derechas. La ley se olvida de los miles de asesinados en la retaguardia republicana durante nuestra terrible guerra civil. Lo que ocurrió en ambas retaguardias fue un horror para echar al olvido y para expresar un deseo: nunca más”.
La verdad histórica demuestra que ambos bandos de la guerra incivil cometieron atrocidades. La Transición consistió en que unos y otros aceptaron en 1976 pasar página, enterrar el pasado y mirar hacia un futuro de libertad y prosperidad bajo la Monarquía de todos. Con su “memoria histórica”, Pedro Sánchez y Bildu desentierran las dos Españas a garrotazos que helaron la sangre de los españoles.
Vale la pena subrayar, entre tantas incongruencias, una que Joaquín Leguina señala en su gran artículo en ABC: la nueva ley -escribe- “también mete dentro de la “verdad histórica” uno de los bulos garzonianos, el de los bebés robados durante el franquismo. Sobre este asunto, la periodista Maite Rico ha escrito lo siguiente: “Se empezó hablando de 30.000 casos de niños robados y ahora vamos por 300.000. Al calor de la causa y las subvenciones han brotado asociaciones, observatorios, oficinas de atención a las víctimas, libros, documentales y telenovelas. Vamos a los resultados concretos. Casos denunciados e investigados: 2.139. Casos constatados: 0”.
La ley de memoria democrática es solamente la fórmula que ha encontrado Pedro Sánchez para amarrar los escaños de los proetarras de Bildu, que le permitirán permanecer sentado en su poltrona monclovita hasta el fin de la legislatura.