Europa ultima el séptimo paquete de sanciones mientras Moscú continúa sustituyendo el mercado europeo por el indoasiático.
La reunión de ministros de Exteriores de la Unión Europea, en su reunión de este lunes, acordó las nuevas líneas del séptimo paquete de sanciones que prepara contra Rusia. La prohibición de importaciones de oro ruso será la principal novedad mientras sigue el temor a la reacción de Hungría frente a tomar la misma decisión respecto al gas.
El ministro de Exteriores ucraniano, que participó en la reunión, agradeció la aportación de otros 500 millones de euros en ayuda militar a su país.
Mientras tanto, Vladimir Putin permanece impasible ante los movimientos europeos. El presidente ruso declaró ante el Consejo de Desarrollo Estratégico ruso que las sanciones no harán retroceder a Rusia decenios en su desarrollo como auguran sus oponentes. "En mundo actual es imposible levantar un enorme muro con un compás. Es simplemente imposible", aseveró.
Los nuevos acuerdos de venta de gas y petróleo ruso con India y China reducen el efecto económico de las sanciones de la UE y EEUU. Xi Jinping prometió las últimas semanas que el comercio con Rusia alcanzará nuevos récords.
India, por su parte, ha importado en lo que va de 2022 más de la mitad del petróleo ruso que lleva comprando en los últimos cinco años, aprovechando los descuentos de hasta el 30 por ciento que llegan desde Moscú.
El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, afirmó este lunes que "la sociedad europea tiene que ser consciente" de que la guerra de Rusia contra Ucrania y sus efectos sobre el aumento de la inflación y de la energía "es una prueba de resistencia".
"La sociedad europea tiene que ser consciente de que esta es una prueba de resistencia y nosotros tenemos que tener la resistencia suficiente para seguir apoyando a Ucrania. No tenemos otra solución. Ellos tampoco", declaró.
"Esas son consecuencias de la guerra. Las guerras tienen estas consecuencias. Afortunadamente nosotros no sufrimos bombardeos como los ucranianos, ni tenemos que exiliarnos de nuestras casas. Pero sí, el mundo entero sufre las consecuencias de una guerra y de las políticas que Putin está usando para acompañar esta guerra", dijo Borrell.
Para hacerle frente, los gobiernos europeos "tienen que seguir manteniéndose en la decisión que han tomado" de aprobar sanciones contra Rusia desde el inicio de la invasión de Ucrania, el pasado 24 de febrero.
"Las sanciones no son un error", aseguró Borrell, quien argumentó que "es completamente falso" que el veto que la UE ha acordado para finales de año a la importación del petróleo ruso que recibe por vía marítima sea el causante de su aumento de precio.
El precio del petróleo "ha alcanzado el mismo nivel que tenía justo antes de que la guerra empezase", afirmó el alto representante, mostrando un gráfico a la prensa.
Los países de la UE también acordaron combatir la desinformación que promueven países como Rusia y acordaron que la diplomacia digital debe ser "un componente básico y en una parte fundamental de la acción exterior de la UE".
Los asuntos digitales "no solo son un asunto de ingenieros", sino que serán "el campo de batalla de los valores y las narrativas", afirmó Borrell.