www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Con chanclas y a lo loco

Juan José Vijuesca
miércoles 24 de agosto de 2022, 20:07h

Unas chancletas, unas cervezas y unas sardinas asadas es para muchos la tesis doctoral que puede abrir las puertas del éxito en días de ocio veraniego. Es la manera de exhibir músculo vacacional rodeado de improvisados tertulianos capaces de tentar a la dialéctica más variopinta.

Sinceramente creo que con estos ingredientes, la marca España gana mercado aunque se trate de un tipo de reuniones de las que se comienza hablando de Pedro Sánchez y se acaba con el apareamiento de la marsopa común. Temas de máximo interés ambos, lo único que a medida que la ingesta de cerveza toma los adentros la pleamar se sube a la cabeza y de ahí este tipo de logias se tuercen como las potenciales y continuas promesas de don Pedro.

Hay quien lo corrobora diciendo que “en España se cumple la ley”, frase lapidaria del presidente que ha quedado grabada. Las sardinas, que son frescas, se carcajean, eso sí, casi en ascuas. A partir de ahí, que si José Antonio Griñán va a ser indultado o cuanto menos canonizado ahora que el papa Francisco está en ese limbo tan particular. Lo cierto es que abierto debate y mientras la cerveza se enfría y las sardinas se calientan, la hemeroteca vuelve a retratar a don Pedro dando paso a las debilidades humanas más rastreras con otra de sus frases: “En esto de los ERE están pagando justos por pecadores”

Cabe recordar que estamos hablando del episodio de mayor corrupción de las últimas décadas en nuestro país. Que se sepa casi 700 millones de euros sustraídos mediante un plan bien urdido a través de un sistema opaco de ayudas a terceros bajo el denominador común de la prevaricación más absoluta. Los acusados, 19 exaltos cargos de la Junta de Andalucía, con los expresidentes socialistas Manuel Chavez y José Antonio Griñán, y seis exconsejeros, entre ellos Gaspar Zarrías y Magdalena Álvarez, que desde sus puestos estratégicos conocieron, propiciaron y ejecutaron la salida de fondos públicos, como bien destacaron los fiscales del caso. Lo cierto es que como consecuencia de esta trama se desviaron fondos públicos a quienes no debían recibirlos en clara sintonía con favores de todo tipo y condición.

En este presunto país, en donde se cotizan al alza los certificados de penales cuanto mayores sean los antecedentes del delinque, todo es zurdas y diestras, según el color de la sentencia. Ahora bien, no olvidemos que el propio Pedro Sánchez aplaudió a Rajoy por no indultar a Jaume Matas,antiguo presidente balear y exministro del PP cuando este ingresó en prisión para cumplir la condena de nueve meses por tráfico de influencias en el caso Palma Arena. En fin, cosas de la doble moral.

-¡Pues yo me acuerdo ahora mismo de la jueza Alaya, que queréis que os diga!- intervino alguien. Entonces a uno se le representa la imborrable figura de esta admirable mujer cuyo mayor pecado para muchos vocingleros residía en su quehacer justiciero para encontrar la verdad, destapar lo inmundo e impartir condena a cuantos presuntos anidaban alrededor de este gravoso asunto.

Fue tal el nivel de asedio a la magistrada que la cosa trascendió al plano personal llegando incluso a soportar la censura de otras féminas que la tildaron de top model y poco menos de exhibicionista. Frases de envidiosas alcahuetas que encontraron respaldo en algunos medios de rigurosa línea editorial. Estaba claro que, desde un principio, la sinuosa maniobra de desgaste formaba parte de una estrategia para dinamitar la íntegra labor de la jueza Alaya quien a pesar de todo continuó ERE que ERE sin afectarla de donde viniesen los ataques. Ejemplo de escuela a seguir, dicho sea.

En fin, esta nueva lluvia de millones que se “extravía” digo yo que alguien tendrá responsabilidad directa, indirecta o subordinada, puesto que lo normal es que asimilado al cargo no sólo han de ir los colaboradores de confianza con sus cometidos, sino la solvente garantía de quienes refrendan con su visto bueno en Consejos y Comités un estado de cuentas cuyas cifras, presuntamente, habrán sido rigurosamente tratadas por la ingeniería financiera. Pero claro, aquí el prestidigitador de turno hace el truco y el personal aplaude. Y ahora el indulto y mañana la canonización. Al tiempo.

Por cierto, las sardinas asadas bien gracias.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (30)    No(0)

+
0 comentarios