La tormenta perfecta que la comunidad europea está padeciendo, tuvo su origen con la pandemia del Covid a comienzos del 2020, a la que se ha sumado factores como el sobrecalentamiento del planeta, la invasión de Ucrania, la proliferación de incendios forestales, el desbocamiento termal de las aguas del Mar Mediterráneo con la consiguiente devastación de una gran parte de la fauna de moluscos y peces de las piscifactorías que proporciona riqueza y empleo a grandes zonas costeras españolas. A todo esto tenemos que añadir la escasa pluviosidad que ha mermado la producción de cereales e incluso no ha permitido germinar productos agrarios tan vitales para la economía agraria como aceitunas, frutas y cítricos. Por otra parte, se mantiene la subida de los costes energéticos, lo que ha propiciado en su conjunto la temible inflación cercana a los dos dígitos, con un alza en los precios de la cesta de la compra que reduce de forma alarmante la capacidad adquisitiva de las clases medias.
Presagiamos un otoño catastrófico para el conjunto de la comunidad europea, que contempla impasible como el tirano Putin sigue en su empeño de adueñarse del territorio ucraniano, e incluso amenazando con el cierre absoluto de la energía que aún provee al gasoducto del Báltico.
Es incuestionable que el país mas perjudicado es España. Primero porque desde hace ya unos años es el leader del mayor endeudamiento público, sobrepasando con creces al PIB, segundo por el inmenso y desmesurado gasto público, el mayor de Occidente, ponderando el ratio por habitante, todo esto unido a una paquidérmica burocracia que impide que los afectados por los accidentes climáticos como las erupciones de la Palma, así como los pequeños empresarios que se acogieron a los Ertes durante la pandemia, no reciban en un tiempo prudencial las ayudas pactadas.
El escritor catalán Josep Pla con sutil ironía escribió: “La vida está llena de sucesos catastróficos, esos pequeños momentos de paz y consenso, son propinas.
La alineación planetaria de los dos partidos mayoritarios
En la Astronomía, es motivo permanente de estudio el fenómeno de la conjunción de dos o más planetas que ocurren en contadas ocasiones. La tierra es uno de los ocho planetas que integran el Sol y por consiguiente está sometida a las mismas leyes del Universo.
Los seres humanos, somos organismos vivos afectados por ese conjunto de leyes gravitatorias y termodinámicas que rigen en el firmamento. Asimismo, cada planeta de nuestro sistema solar gira sobre su órbita con diferente velocidad.
En un ejercicio de disciplina analógica, si aplicamos a las instituciones y sociedades que están sometidos a las mismas leyes del universo y nos alineamos lo más cerca posible, tendríamos un parlamento dentro de la misma latitud de onda a los dos grandes partidos. En el caso del PP, su inclinación gravitatoria ideológica girará sobre el centroderecha, mientras que la del PSOE, orbitará sobre el Centro/Izquierda.
Esta improvisada metáfora, persigue poner de relieve el deseo de muchos ciudadanos de que la mejor manera de salir de esta grave crisis que nos ha colocado al borde del abismo, es la conjunción de los dos grandes partidos con mayor masa de electores favoreciendo un gran pacto de Estado.
Sugerencia de como llegar a este alineamiento y la filosofía para alcanzar acuerdos
Siguiendo la estela de la filosofía Sufí, ha quedado demostrado como esta rama mística del Islam, logró una convivencia pacifica y festiva con sus bailes derviches durante varios siglos. Cuando dos ciudades tenían conflictos territoriales, o de fronteras mal delimitadas, y entraban en una vorágine de acusaciones y amenazas de guerra, intervenía de inmediato un leader Tarika que se erigía en Juez, quien les convocaba de inmediato a una reunión, con la obligación de que cada uno trajera su ánfora de vino. Las reglas a proceder en la reunión eran muy simples: La de escuchar atentamente y en silencio al ponente, quien una vez terminada su disertación, se sentaba y tomaba un sorbo del vino de la ánfora del adversario, y así sucesivamente, hasta que resuelto el conflicto se abrazaban los contendientes e iniciaban la danza del derviche.
Estamos observando con pesadumbre, como las críticas al gobierno se centran en acusaciones tan fútiles como la del uso inapropiado del Falcón, los fallos en la aplicación de las temperaturas idóneas en los centros comerciales, en lugar de focalizar los debates en el congreso en como resolver de una vez la renovación del Poder Judicial, la de como combatir con acuerdos razonables la inflación y la de resolver con acierto los pactos de rentas y las futuras pensiones. Si seguimos en desperdiciar los diálogos en el Congreso con temas pueriles, nunca encontraremos el sendero que nos aleje del abismo, y puede ocurrir que en ese vértigo de disputas y agravios, lleguemos en poco tiempo a despeñarnos.
Muchos españoles que no abrazamos ideologías determinadas o que han llegado a un grado tal de escepticismo que se abstienen a la hora de votar, aspiramos a que en esa alineación planetaria y siguiendo la filosofía Sufí, se reúnan los presidentes de los dos grandes partidos. El sr. Feijoo venga con el ánfora del excelente vino de Ribeira Sacra repleta de la variedad de uva Mencía, por su parte el Sr. Sánchez vaya acompañado de un cántaro de vino de la inmensa región vinícola de la Mancha con su tradicional uva “Cencibel” y así entre sorbo y sorbo con pronunciamientos proclives al bienestar social y no en intereses partidistas, llegar a UN GRAN PACTO DE ESTADO que incluya:
- La reducción del desmedido gasto público, haciendo una purga de los asesores y ministerios innecesarios, así como de instituciones como diputaciones que tuvieron sentido en sus funciones de ayudas a los municipios antes de la creación de las comunidades autónomas.
- La consolidación democrática mayoritaria, liberándonos del chantaje de los partidos separatistas, nacionalistas y de izquierda radical.
- Un análisis técnico por economistas y funcionarios del estado de los tributos impositivos en las empresas con cifras proporcionadas que le permitan a los empresarios seguir creciendo y creando puestos de trabajo y contribuyendo a una mayor cotización de la Seguridad Social.
- Combatir el fraude y la economía sumergida.
Aplicación conceptual de como gestionar las Instituciones Públicas con los principios del ingeniero francés Henry Fayol
El modelo a seguir es el de la gestión integral de una macro-empresa que representa el conjunto de municipios, e instituciones públicas que forman la sociedad, aplicando los mismos criterios administrativos y contables que se desarrollan en cualquier empresa, siguiendo los principios del ingeniero francés Henry Fayol quien durante la Revolución Industrial modernizó la administración con aquellas empresas públicas que estaban incorporadas a las grandes corporaciones capitalistas, aplicando el sistema DEL PRESUPUESTO CERO, lo que técnicamente se denomina UMBRAL DE RENTABILIDAD CERO, de tal suerte que los ingresos por tributos y servicios de las instituciones públicas lleguen a la misma cifra que la suma de las nóminas de los funcionarios y la de los gastos generales, sin generar DÉFICIT. Este profesor quiso diferenciar las empresas privadas que persiguen un beneficio para compensar con dividendos los capitales de los inversores, de las instituciones públicas que deben de atender las nóminas de los empleados y los gastos generales como agua, luz, mantenimiento y material administrativo para llegar a un montante que sea equiparable con los ingresos públicos que los ciudadanos pagan con sus tributos. Es decir que la ortodoxia a seguir sería: Primero el cálculo de los ingresos por tributaciones, permisos urbanísticos y demás ingresos públicos. Una vez obtenida la cifra x. Analizar una vez sumado los gastos generales de luz, agua, mantenimiento etc. = y , entonces una vez obtenida las cifras totales restamos x – y = z . Con este resultado de z es cuando podremos hacer los cálculos para dedicar estos fondos a las nóminas de los empleados que dependerá de los grandes o pequeños municipios en función de las cantidades z de cada uno, Por ejemplo se dará el caso de que el resultado de esta operación permita contratar centenares de puestos de trabajos ( Funcionarios de carrera y cargos políticos) en grandes municipios y posiblemente solo de 20 en pequeños ayuntamientos. Es decir que las nóminas que puede comprometer cualquier institución publicada, lo determinará el montante de la cifra Z, con esto conseguiríamos evitar los endeudamientos de los municipios y las instituciones evitando así el nepotismo, los enchufes familiares y de amigos, etc. Es evidente que salvo honrosas excepciones como la del medico Alcalde de Bilbao Iñaqui Azkuna Urreta que gobernó desde 1999/2014 quien mostraba con orgullo los fondos que al final de cada año quedaban en las arcas de la Alcaldía que le permitían reducir la cuotas del IBI de los bilbaínos y dedicar mayores ayudas a los servicios sociales, en la mayoría de las instituciones públicas el déficit de las cuentas públicas es el denominador común.
Confiamos en la sensatez y el sentido de estado de los dirigentes de los dos grandes partidos para de una vez alejarnos del precipicio.
Evitemos que no nos invada la tristeza del viejo pescador gallego quien al regreso de su navegación por las aguas bravas de Terranova con capturas tan pírricas, insuficientes para concursar en la subasta de la lonja de su puebliño costeiro, exclamó con lamento:
“Compañeiro, tanto dar brazadas, fóra da túa casa sufrindo frío e tormentas, para luego naufragar en la orilla.”