El presidente del Gobierno garantiza que no habrá apagones eléctricos, mientras el líder de la oposición presenta su plan de ahorro energético.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, han arrancado el nuevo curso parlamentario con su segundo cara a cara en el Senado desde que el gallego accediera al liderazgo del PP.
Sánchez ha comenzado el debate con pretensiones de 'estadista', denunciando tres grandes incertidumbres (energética, inflación y económica), pero ha tardado apenas 10 minutos en atacar al PP, al que ha tratado de definir como representante de los "grupos de poder", tal y como viene haciendo en los últimos meses. El presidente del Gobierno ha aprovechado el debate para sacar pecho por su gestión en estos años a la vez que alternaba ataques trufados a Putin o al PP, a quienes ha responsabilizado de todo lo malo que le pueda suceder a España.
"El futuro inmediato de España está presidido por la incertidumbre, con tres interrogantes: ¿qué va a pasar con la energía?, ¿qué va a pasar con los precios? y ¿qué va a pasar con la economía y el empleo en su conjunto?", se ha preguntado. Sánchez ha esbozado un escenario en el que el presidente ruso, Vladímir Putin, utiliza la energía "como arma de guerra" y podría terminar por cerrar completamente el grifo toda Europa. "No sabemos qué va a pasar. No podemos descifrar esa incógnita. Por eso nos estamos preparando para lo peor, ha manifestado el presidente del Gobierno.
No obstante, pase lo que pase, Sánchez ha garantizado que las medidas que puedan plantearse próximamente para el ahorro energético no serán "dramáticas" ni van a erosionar la calidad de vida de los ciudadanos. "No va a haber ni apagones de electricidad, ni racionamiento de bombonas de butano, ni ninguna de esas escenas apocalípticas que evocan en muchas ocasiones la bancada de la derecha y la ultraderecha junto con los medios de comunicación que jalean esas noticias y mensajes", ha añadido. En cambio, ha abogado por "adoptar pequeños cambios de hábitos de vida".
Sánchez también ha aprovechado su intervención para presumir por la llamada "excepción ibérica", la cual en su opinión, está consiguiendo contener el coste la factura de la luz más de un 15 %. En este momento Sánchez ha pedido al PP que "deje de hacer el ridículo" por calificar de "timo ibérico" el tope al gas.
En opinión de Sánchez, "cuando se ciernen nubes oscuras sobre la cabeza de media Europa, no hace falta ser meteorólogo para vaticinar que va a llover", pero considera que "un responsable público no puede comportarse como un chamán o curandero", ya que hay que "contrastar datos" y "ofrecer soluciones equilibradas". "Lo que nunca debe hacer un responsable político es jugar con el miedo de la población", ha añadido
Pese a sus constantes invectivas contra el PP, el jefe del Ejecutivo no ha dudado en copiar otra de las propuestas de Feijóo y ha anunciado que las instalaciones de cogeneración quedarán cubiertas de manera temporal por el mecanismo ibérico que limita el precio del gas, lo que beneficiará a sectores que representan el 20 % del PIB industrial.
En total, Sánchez, ha cifrado en 30.000 millones de euros el coste de las medidas puestas en marcha para evitar el incremento de los precios derivado de la guerra en Ucrania, lo que convierte a España en el cuarto país de la Unión Europea (UE) que más recursos ha dedicado para proteger a la clase media. Ha asegurado que se van a prorrogar las medidas sociales todo lo que sea necesario para reducir el esfuerzo que tienen que hacer los hogares ante esta deriva de precios y para evitar que los impactos sociales se cronifiquen y prolonguen en el tiempo.
"Les prometo que vamos a adoptar todas las medidas para que se produzca un reparto justo y solidario de los costes de la guerra" y "no vamos a permitir que haya empresas o personas que se lucren con esta crisis", por muy poderosas que sean, por muy estrechos que sean sus parentescos con políticos o muy ilustres que sean sus apellidos, ha aseverado el jefe del Ejecutivo, en alusión un vez más al PP.
Feijó: moderado pero duro
En su turno de réplica, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, se ha mostrado moderado, certero y ágil, preocupado por debatir problemas concretos y proponiendo soluciones, pero también muy duro y claro con la gestión del Gobierno.
Feijóo ha presentado un panorama mucho menos halagüeño que Sánchez: "Ha anunciado que estamos mejor que nadie y estamos peor que nadie. (...) Tenemos el doble de paro que la media de la UE, (...) hemos crecido menos que nadie, (...) usted ha endeudado a los españoles el doble que el resto de países de la UE", ha comenzado Feijóo, a la vez que ha afeado a Sánchez que considerase "bueno" que la inflación alcanzase el 10,4% en agosto.
El líder de la oposición también ha recordado que agosto fue el mes más caro de la historia para la factura de la luz: "Pese a la excepción ibérica en agosto hemos pagado el recibo de la luz más caro de la historia. ¿Por qué está tan contento?", ha inquirido.
Además de criticar el "no es no" de Sánchez a sus ofertas de pactos, el líder del PP ha celebrado que el Gobierno haya "rectificado" y haya incluido a las empresas de cogeneración en la excepción ibérica. Los populares se atribuyen la autoría de esta medida, que pidieron el pasado fin de semana, mientras que el Gobierno sostiene que el viernes lo acordó ya con el sector. El líder del PP ha apuntado además que el Gobierno ha copiado al PP la reducción del IVA del gas pese a haberlas rechazado previamente y se ha preguntado si el "volantazo" es "fruto de la improvisación, la falta de rumbo o las encuestas".
Feijóo ha acusado a Sánchez de ser "dócil" ante el separatismo, sin importar lo que pida. El popular ha pedido al Gobierno que busque apoyo para acabar esta legislatura en "el partido que encarna la alternativa", y, al mismo tiempo "cese a los ministros que usted no ha nombrado y a los que no están a la altura del momento crítico de España".
Según el líder del PP, "en vez de crear un comité de crisis en Moncloa", Sánchez ha puesto a un funcionar un "comité de campaña". A su juicio, España "no puede seguir un año más a merced de las urgencias demoscópicas" del Gobierno. Además, ha pedido al Ejecutivo que se atreva a "hablar con los ciudadanos sin un casting previo como el que hizo ayer en la Moncloa".