www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Y DIGO YO

García-Page, ¿verso suelto o ya en modo elecciones?

Javier Cámara
x
javiercamaraelimparciales/12/12/24
martes 20 de septiembre de 2022, 19:36h

Dicen en el PSOE que están un poco enfadados con Emiliano García-Page porque anda criticando por la espalda la gestión del presidente del Gobierno. No falta parte de razón, el líder castellanomanchego tuvo una ocasión de oro el pasado fin de semana durante el Comité Político Federal, aunque él diga que solo le llamaron para que fuera de palmero, para decir cara a cara a Pedro Sánchez lo que opinaba sobre las compañías con las que anda y pacta el partido socialista y que, según una entrevista publicada este lunes, supondrán “un castigo”.

A ver, aquí todos tienen su parte de razón porque el jefe del Ejecutivo al tiempo que máximo responsable del PSOE en toda España ha dado sobradas muestras de lo mal que está haciendo las cosas y la repercusión que sus acuerdos con los populistas, independentistas y amigos de ETA para continuar en Moncloa va a tener en el propio partido. Se entiende, pues, que no solo García-Page esté preocupado por la deriva del Gobierno porque como tantos presidentes de comunidades autónomas y alcaldes ve que en las próximas elecciones el tortazo puede ser monumental.

Por otra parte, efectivamente, ve de frente y díselo a la cara. Juégate el tipo. Haz como todos los que disienten con sus jefes, dicen claramente que no están de acuerdo y luego provocan una crisis de partido magnificada por la prensa afín a los partidos de enfrente. Porque siempre acaba mal alguna de las partes. Eso de que los partidos aceptan la pluralidad de sus miembros y la diversidad de opiniones es una filfa para parecer que hay libertad de expresión, pero nunca la hay. En ningún partido.

Si se trata de medir fuerzas, que se asegure, pero realmente no parece muy limpio callar en un acto de partido y dos días después aparecer en una entrevista criticando la estrategia que supone el eje fundamental del sostenimiento del partido en el Gobierno: sus pactos.

Pero es que el bueno de Emiliano García-Page no solo dijo que “si seguimos con las mismas compañías el PSOE sufrirá un castigo”, también puso en tela de juicio que sea una buena idea ir diciendo que el líder de la oposición, Alberto Núñez-Feijóo, sea “insolvente”. Mentó la bicha cuando la mayor parte de los socialistas que se presentan a las próximas elecciones andan sumando lo que sacará el PP y VOX juntos.

En el partido le acusan de plantear “guerras en solitario” pero a buen seguro que hay un número nada desdeñable de militantes que piensan igual y que, ellos sí, callan para no ser reubicados o expulsados directamente. Lo que está claro es que el barón manchego quiere revalidar su mayoría absoluta en las elecciones de mayo y desde Moncloa no le están ayudando nada a repetir triunfo.

Tampoco gusta que sea tan claro al aseverar que Pedro Sánchez se está quedando con el rechazo social que concentraba el todavía líder de Podemos Pablo Iglesias. Sin embargo se recoge lo que se siembra y el presidente del Gobierno ha vendido hace tiempo ya la credibilidad de España y, como resultado, la inversión extranjera desconfía del país. La inseguridad jurídica, decir hoy una cosa y mañana la contraria, hace que el dinero de fuera pierda interés en nuestro mercado.

Si las únicas medidas que propone el Ejecutivo de coalición que dirige Pedro Sánchez pasan por atar a las empresas en materia laboral, el “hachazo” a las eléctricas y más impuestos a las tecnológicas en un momento con la inflación y los costes energéticos disparados, con un PIB muy bajo y a la cola de la recuperación económica porque, entre otras razones, no sabemos gestionar el reparto de Fondos Europeos, los inversores mandan su dinero a otra parte, como sabe todo el mundo y como haríamos usted y yo.

Pedro Sánchez ya debería saber que, a más populismo, menos inversión. Yo creo que ya lo sabe. El problema es que no le importa… Aun así, no faltan tampoco las voces que acusan a García-Page de oportunista por no haber denunciado esto mismo que dice este lunes en la entrevista mucho tiempo antes. No parece muy ético que se pase a la oposición moral ahora que toca pedir el voto a su electorado.

Ya saben, en cuanto un barón disiente de la dirección nacional, esto pasa en todos los partidos, se le llama verso suelto. No sé si resulta muy poético resaltar que responder “sí, mi amo” a todo lo que dice el jefe es de “calzonazos” o “vendidos”. Pero la conclusión, efectivamente, es que Pedro Sánchez no genera confianza y así le va a España, además de que está hundiendo al PSOE y García-Page quiere ganar… o intentarlo el próximo mes de mayo.

Curiosamente (o no tanto), el Gobierno critica a su propio barón y la portavoz Isabel Rodríguez, dice que las declaraciones de su paisano (nótese que es castellanomanchega) son solo suyas y que “se hará cargo de ellas”. Varios compañeros más, como Ximo Puig desde Valencia o Guillermo Fernández Vara en Extremadura, así como Patxi López desde el Congreso, han atizado también al díscolo con términos como “confrontación permanente” o “división interna” o “falta de coherencia”.

Una vez más, las cabezas pensantes del PSOE tendrán que decidir qué hacer: seguir ciegamente las órdenes del líder supremo o aplicar sentido común a las cosas. No es tan fácil, se acercan las elecciones y resulta que la portavoz Rodríguez es más amiga de Sánchez que García-Page…

Javier Cámara

Periodista

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (8)    No(0)

+
1 comentarios