¿A qué espera Alberto Núñez Feijóo para lanzarse a la yugular de Pedro Sánchez y pedirle...
¿A qué espera Alberto Núñez Feijóo para lanzarse a la yugular de Pedro Sánchez y pedirle explicaciones sobre la declaración insólita de Pedro Aragonés asegurando que acordó con el Ejecutivo sanchista desdeñar la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sobre el idioma castellano?
Resulta que frente a una decisión judicial clara y contundente, el PSOE sanchista ha hincado la rodilla en tierra contribuyendo a sortear una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en la que se establecía un mínimo del 25 por ciento de castellano en las aulas de aquella región.
Genuflexo ante el rebenque secesionista, Pedro Sánchez, que depende para subsistir de los escaños del separatismo, cedió a las exigencias de Pedro Aragonés y acordó con el presidente independentista marginar el idioma castellano en la educación de toda la Comunidad Autónoma, con grave ofensa a la Constitución y considerable perjuicio en el futuro para los estudiantes catalanes.
Hasta ahora había sospechas y presunciones. Ahora ya no. Ahora el presidente del Gobierno autonómico ha reconocido que pactó con el Gobierno central ignorar la sentencia del Tribunal Superior de Cataluña y desdeñar el idioma de Cervantes y Juan Marsé, de Quevedo y Pere Gimferrer. A Alberto Núñez Feijóo le han puesto la carambola crítica a placer. Ha sido el propio presidente de la Generalidad quien ha denunciado la maniobra a través de la cual el Gobierno sanchista se ha vendido una vez más a las exigencias de los separatistas, con daño considerable para todos y sin otro propósito de fondo que garantizar la permanencia en el poder unos meses más de Pedro Sánchez, dispuesto siempre, apoltronado en la silla curul de Moncloa, a hacer cuantas concesiones considere convenientes el secesionismo catalán.