Las fuerzas rusas lanzaron este martes un nuevo ataque aéreo con misiles contra Kiev y afectaron una instalación de su infraestructura de suministro de energía eléctrica. Al menos dos personas murieron y otra resultó herida.
Entre las ciudades atacadas durante las últimas horas figura también Dnipro y Zhitomir, donde las autoridades locales han informado de que no hay ni luz ni agua.
Según la BBC, se han escuchado tres explosiones en la zona norte de la capital. Se trata de infraestructuras de energía, uno de los objetivos del mando ruso en su última campaña de ataques.
En una entrevista en la cadena pública británica, el ministro de Energía, German Galushchenko, ha pedido más ayuda en defensa área de cara al invierno, ya que los objetivos de las fuerzas rusas se están centrando en infraestructuras energéticas, lo que puede comprometer los suministros básicos para la población.
"Hacemos lo posible para garantizar a la población el acceso a agua y luz, pero estamos preparándonos para un escenario más complicado", ha afirmado Galushchenko, que pide a los ucranianos conciencia sobre el consumo energético.
Un tercio de centrales energéticas destruidas
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó este martes que a lo largo de la última semana los ataques rusos han destruido un tercio de las centrales energéticas ucranianas.
"Desde el pasado 10 de octubre, el 30 % de las centrales energéticas de Ucrania han sido destruidas, lo que ha causado apagones masivos por todo el país", escribió Zelenski en su cuenta de Twitter.
Los ataques contra las infraestructuras energéticas y del suministro esencial constituyen "otro tipo de ataques terroristas rusos", señaló el mandatario, que agregó que en estas circunstancias "no queda espacio para las negociaciones con el régimen" de Moscú.