La pelea entre el humano y el oso se ha vuelto viral.
El pasado uno de octubre, un escalador aficionado japonés decidió acometer la subida al monte Futago, situado en la cuidad de Chichibu, dentro de la prefectura de Saitama. Y la jornada transcurrió con normalidad, llegando a la cima sin mayor dificultad gracias a sus conocimientos de montañismo. Sin embargo, cuando se encontraba desarrollando el descenso, el deportista nipón notó una amenaza inminente: un oso se abalanzó sobre él tratando de mordarle y herirle. Esa entonces cuando empleó todos sus conocimientos en artes marciales para deshacerse del animal.
"Fui atacado por un oso por detrás mientras descendía por la cresta rocosa del monte Futago. En lugar de miedo, cambié a la sensación de que si venía, no tenía más remedio que enfrentarlo", explica el protagonista en su canal de Youtube, en el que ha publicado el vídeo que ha dado la vuelta al planeta. En su narración explica que trató de cumplir estos preceptos: "Sigue gritando e intimidando, golpear con puño de martillo y patada frontal". De esa manera logró repeler el ataque, desviar al oso cuesta abajo e impedirle que le volviera a alcanzar.
Y su relato prosigue: "Mirando hacia atrás en el video, parece que el oso me atacó para proteger al cachorro. Invadí el territorio de los osos, pero como me atacaron, me defendí. Aprendí kárate cuando era niño, pero ahora me gustan las artes marciales mixtas, así que tal vez podría usar el puño de martillo en lugar de los puñetazos". "Siempre tengo una alarma de oso en el teléfono, pero la silencé cuando descienda rocas porque es ruidosa", añadió, antes de asegurar que "la familia de osos se marchó, así que volví a subir a la cima. Después de tomar un respiro, regresé por donde vine y descendí".
"Mis manos estaban raspadas y cortadas por agarrarme desesperadamente a la roca, y mi muñeca derecha estaba levemente torcida después de martillar la roca y al oso", concluyó.