“Si Feijóo no se deja embaucar y es fiel a la palabra dada, negociará nombres que no ofendan...
“Si Feijóo no se deja embaucar y es fiel a la palabra dada, negociará nombres que no ofendan a la razón ni a la decencia, para proceder a un desbloqueo que Europa demanda con la misma determinación con la que exige que se devuelva a los jueces la potestad de gobernarse sin injerencias políticas”, afirma Isabel San Sebastián en su columna El contrapunto que publica ABC.
La gran periodista ha resumido de forma clara la situación. Lo que ocurre es que ni ahora el PSOE ni en su día el PP quieren una Justicia plenamente independiente, esforzándose porque los jueces dependan del Legislativo y por lo tanto, en mayor o menor proporción, de los partidos políticos.
Así ha sido desde 1978. Ahora las cosas se han agudizado porque se ha impuesto un Gobierno de Frente Popular en el que figuran destacados comunistas. Y, para ellos, el control de la Justicia forma parte de sus históricas aspiraciones. A Pedro Sánchez le conviene la política judicial del Partido Comunista. Pero es el PC el que ha impuesto la ambición para el control de la Administración de la Justicia, como ha hecho en las naciones donde ha tenido fuerza suficiente. Y desde hace cuatro años todo son maniobras en España para conseguir el propósito comunista. Varios dirigentes del Partido Popular, empezando por Pablo Casado, se dieron cuenta a tiempo de la jugada sanchista y se han esforzado por ensombrecer el funcionamiento de una maquinaria judicial que hubiera satisfecho los propósitos comunistas, fragilizando la democracia española de manera irremediable.