Francia ha decidido acoger "con carácter excepcional" el barco humanitario Ocean Viking con 234 migrantes rescatados en el Mediterráneo pero va a "sacar las consecuencias" de la negativa de Italia a dejarlo atracar, tomará medidas de sanción contra Roma y quiere que la UE también lo haga.
"El Gobierno italiano es el que sale perdiendo", afirmó en conferencia de prensa el ministro francés de Interior, Gérald Darmanin, quien avisó de que "habrá consecuencias extremadamente fuertes en la relación bilateral" y en la relación de Italia con la Unión Europea.
"Francia lamenta que Italia haya decidido no comportarse como un país europeo responsable"
Darmanin ha detallado que el puerto de Toulon acogerá el barco humanitario y a los 234 migrantes rescatados durante su travesía por el Mediterráneo. Entre los rescatados hay 57 niños y alrededor de 20 enfermos, según el Ministro del Interior francés, que añade que un tercio de los pasajeros migrantes serán "reubicados" en Francia.
De entrada, Francia va a reforzar los controles fronterizos con Italia y no acogerá a los migrantes que desembarquen en ese país rescatados por barcos humanitarios, al contrario de lo que había aceptado en el acuerdo europeo de reparto que se había alcanzado.