El diamante francés respondió a las expectativas en su debut con el equipo nacional galo.
Victor Wembanyama sigue quemando etapas a gran velocidad. Tras saltar a la fama mundial y elegir quedarse lejos de la exigencia de la Euroliga para no arriesgar su aterrizaje en Estados Unidos, no ha parado de sorprender a propios y extraños con su evolución. A sus 18 años, mide 2,21 metros -con una envergadura de 2,31 metros- y sabe tirar desde media y larga distancia, asistir y driblar. Esa combinación de factores le ha encumbrado como el jugador más deseado del mundo. Y la NBA no esconde que le quiere cuanto antes: ha contratado la liga francesa para su App -nunca antes habían televisado ligas extranjeras hasta ahora-. Por eso se esperaba con tanta atención su debut con la selección mayor de Francia.
Y este teórico 'ala-pivot' se estrenó con su equipo nacional este viernes, en las Ventanas FIBA y ante Lituania. Ganaron los franceses de sobra (65-90) y, lo que es más importante para ellos, su nueva estrella brilló a las primeras de cambio. Esta fue su tarjeta de presentación: 20 puntos, nueve rebotes, una asistencia y un robo. Su relación de tiros muestra un seis de 13 en tiros de campo, un uno de dos en triples y un perfecto siete de siete en tiros libres. Con él en pista, Francia gozó de un tremendo +25. Vicent Collet, su seleccionador -que además le entrena en su club, el Metropolitans 92-, le ha comparado con la mejor versión de Avrydas Sabonis. LeBron James y compañía, ya en Estados Unidos, dicen de él que es un "alienígena", "lo nunca visto". Su listón de exigencias no para de crecer.