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EDITORIAL

Temor a que Sánchez también acepte un referéndum de autodeterminación

EL IMPARCIAL
martes 15 de noviembre de 2022, 10:22h

Para conocer la próxima iniciativa política de Pedro Sánchez solo hace falta escuchar a Oriol Junqueras. En su día, pidió salir de la cárcel y poco después el Gobierno aprobó el indulto de los que intentaron dar un golpe de Estado. Al líder de ERC, sin embargo, le pareció insuficiente, y exigió la amnistía. El presidente del Gobierno ya se ha puesto en marcha. Acaba de rebajar al mínimo el delito de sedición y ahora prepara un retoque “ad hoc” a la malversación. El argumento, o la excusa, se basa en diferenciar al corrupto político que se embolsa el dinero para enriquecerse con el que, por ejemplo, lo dedica, como si se tratara de una ONG, a financiar y promover un golpe de Estado. Pues este último ha dedicado sus esfuerzos, y el dinero de los contribuyentes, a cumplir con su sueño secesionista. Este último, en fin, no es un delincuente, sino un ideólogo. Así, con este trampantojo dialéctico, el señor Junqueras podrá ser el candidato de los republicanos catalanes a cualquier elección. Porque dio un golpe de Estado con el dinero de los contribuyentes para que Cataluña fuera independiente. Y eso, según Sánchez ahora, no es un delito.

Junqueras, así, puede ser el próximo presidente de la Generalidad o el líder del grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados. De paso, Griñán se librará de la cárcel sin que el Gobierno se vea obligado a aprobar otro indulto, que resultaba bastante escandaloso.

Pero todavía está por llegar la última reivindicación de Junqueras: el derecho a celebrar un referéndum de autodeterminación. Nadie se podía imaginar que Pedro Sánchez fuera capaz de aceptarlo. Porque apoyó con entusiasmo la aplicación el artículo 155 o porque prometió detener y traer a España al prófugo Puigdemont. Pero, por lo que se ve, todo es posible. Solo hace falta zarandear otro poco el código penal, y agujerear la Constitución, para satisfacer a ERC. Pero, como ha hecho con la secesión y la malversación, solo tiene que “retocar” el código penal con un artículo que enmascare una votación sobre la independencia de una Comunidad. Y luego vendrán el País Vasco, Navarra, Baleares…

La historia política de Pedro Sánchez nos hace temer que, después de humillar al Tribunal Supremo y “amnistiar” a los responsables del 1-O, ahora puede embarcarse en la aprobación de un referéndum de autodeterminación. Solo hace falta un argumento “progresista” e inventarse un nombre para disimular. Solo hace falta que se lo pida Junqueras y le recuerde que tiene 15 escaños en el Congreso de los Diputados, en vísperas de la votación de los Presupuestos.

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