Uno de los acontecimientos que caracteriza a la Madre Naturaleza, durante la época otoñal, es la berrea de los cérvidos. Un espectáculo majestuoso que se desarrolla en las espléndidas dehesas de nuestra geografía, engalanadas con mantos de hojas de bella policromía, que han inspirado a poetas románticos como Woodworth (Lyric Ballads), a insignes pintores, y a compositores de melodías como el húngaro/francés Joseph Kosma con la inolvidable canción de las “Feuilles mortes”.
Los bramidos de los poderosos machos, silencian el cántico de los jilgueros y el gorjeo de los ruiseñores, iniciándose el ritual de las embestidas entre ellos, en una lucha a muerte impulsada por el ciego instinto de la reproducción, y tras la pelea, los machos victoriosos se adueñan de los serrallos de los bosques.
En la clase política, al llegar la época preelectoral, se escuchan por todos los rincones de nuestra geografía los bramidos de los candidatos al poder. A diferencia con los rumiantes, los políticos en el momento álgido de las urnas, al no salir victorioso un partido alfa con mayoría absoluta, la berrea se prolonga durante toda la legislatura en el Congreso, en donde los diputados se enzarzan en ruidosas bramas con las cuernas enredadas, dejando en el mayor desamparo a la manada de la Democracia.
Parece inconcebible que el Homo Sapiens que hace miles de años, tomó la decisión de bajarse de los árboles y erguido fue peregrinando por las rutas de junglas y glaciares, para encontrar asentamientos en pugna con las barreras de la salvaje Naturaleza, seísmos, pandemias, tsunamis, hasta alcanzar los medios rudimentarios para su subsistencia con la caza, la pesca y las primeras plantaciones. Después durante la época oscura de la Edad Media, consiguió desatarse del nudo gordiano de la tiranía del yugo feudal y de los opresores latifundistas, para alcanzar en la época moderna cotas de libertad de pensamiento y de reconocimiento social.
Ante el escenario apocalíptico que estamos padeciendo desde el amanecer del 2020, aleccionamos a los políticos que cesen en sus confrontaciones y disputas, para que pasten los dos partidos con mayor masa electoral en el prado de la Democracia, con el ánfora de vino y se sienten no para oír , sino para escuchar atentamente y con respeto las propuestas de cada uno, y en ese sosegado encuentro diseñen un gran pacto Social, de Rentas y Fiscal, que contria salir de esta “CRISIS”, que está engullendo el estado de bienestar, afectando especialmente a las clases medias y más desfavorecidas.
Admonición al presidente del gobierno y a la oposición.
Sr. Sánchez, nadie duda de su espíritu de lucha y de su total dedicación como presidente de gobierno para acometer con diligencia los enormes desafíos que surgieron en el amanecer del 2020 y que al día de hoy seguimos padeciendo, aunque tenemos la impresión de que debido al impetuoso fragor de la batalla que está librando, sumado a esa disonancia cognitiva que afecta a sus razonamientos y dictados políticos programados con una dialéctica pródiga en ardides y maquiavélica astucia, ha tratado con tal de no perder el sillón presidencial, engañar a la Democracia.
Primero, fueron sus reiteradas proclamas de no pactar jamás con el partido etarra de Bildu, segundo, la amnistía de los condenados del grupo Ezquerra por sedición, y ahora, según su aserto, y en aras de conseguir una fraternal convivencia que espante al independentismo de Cataluña, pretende modificar el delito de sedición y sustituirlo por el de “Desordenes Públicos Agravados” de tal suerte que intenta equipararlo a los delitos legislados por esa misma conducta de rebelión en el resto de Europa. Me temo Sr. Sánchez que Vd. y su numeroso equipo de asesores estáis un tanto desnortados. En Alemania, Francia, Italia y el vecino Portugal, esos mismos delitos se castigan con penas de muchos de años de prisión e incluso con cadena perpetua. Parece oportuno encontrar el acrónimo adecuado al nuevo delito que desea tipificar como ley “Desordenes Públicos Agravados”. Y que en consonancia con sus taimadas actuaciones, le correspondería: DPAD: Disposición-PSOE-Agraviar la Democracia.
Sr. Sánchez con todo el respeto del mundo, Vd. sabe que su determinación a pactar con Bildu, con Ezquerra y con el Guerrero del Antifaz si es necesario, obedece solo para sumar sus escaños parlamentarios y conseguir la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.
Con relación al partido de PP, habría que refrescarle la memoria al Sr. Feijoo, de las promesas que el Sr. Aznar durante su mandato, le hizo llegar a los mandos de ETA, con el propósito de abandonar las armas y que a grandes rasgos consistieron en: Suavizar las penas a los asesinos, y la de acercar a todos los condenados a las prisiones Vascongadas. Luego la historia pone a cada uno en su sitio, varios años más tarde estando Zapatero en el poder, gracias a la perspicaz y sagaz actuación del vicepresidente Alfredo Rubalcaba llegó a convencer a ETA del abandono de las armas, sin otorgarle ninguna clase de prerrogativas.
Sr. Feijoo, cuando Vd. tomó posesión de la presidencia del partido popular, muchos estábamos esperanzados en contar con su moderación para llegar a los acuerdos necesarios con el Sr. Sánchez para ir saliendo de la crisis que nos arrastra al abismo, está transcurriendo el tiempo y observamos a una derecha desmembrada que no ejercen una labor opositora con deseos de calificar al que gobierna como un adversario que está errando en sus medidas anti crisis, y ofreciéndole la mano con una simple abstención. Todo parece indicar a tenor de sus actuaciones, que califica al gobierno como un “Enemigo imbuido en el Mal” y claro la maldad no se negocia, hay que combatirla con descalificaciones, y si es posible obstruyendo las medidas de mejoras sociales como la financiación del gobierno de los trenes de cercanías en las grandes urbes de España, un servicio gratis que beneficia a multitud de trabajadores de las clases sociales más humildes.
Distinguidos dirigentes: No sintonizáis con la onda que busca la partitura de la reconciliación, agravando cada día en estos momentos cruciales de crisis, en los que está en juego el honor de la patria y el compromiso social de encontrar “El consenso” para el bienestar de la Sociedad.
Finalizo con una frase de Pericles, modelo de político que dignificó como nadie la Democracia:
“ La confianza que deposita El Demos en el gobierno que represento, no se pierde porque hayamos cometido errores, la confianza zozobra cuando “Mientes”, por eso hay que estar siempre alerta con los ánimos preparados para luchar con las catástrofes de la Naturaleza cuando nos azota, y con los enemigos que nos asechan, ya que estos sucesos pueden ocurrir en el momento más inesperado, y difícil o imposible es profetizar el instante, en que una suerte se tuerce o un destino se decanta.”.