La morosidad de los créditos concedidos por la banca española vuelve a bajar en septiembre, tras un ligero repunte en agosto, hasta el 3,79 %, lo que supone la tasa más baja desde diciembre de 2008.
Este descenso se produce a pesar de que los principales bancos centrales han iniciado una escalada de los tipos de interés para reducir la inflación, lo que ha encarecido muchos préstamos, en particular los de las hipotecas referenciadas al euribor.