El adiós de Alfredo Landa
domingo 03 de febrero de 2008, 19:51h
He leído en alguna parte que Alfredo Landa se retira: no puede haber peor noticia para el cine español. Conozco muy bien a Alfredo y sé que con la lectura de una buena historia, y ante un personaje que le vaya, Alfredo se quedará y volverá a ponerse delante de una cámara, porque Landa es, sin duda, uno de los grandes del cine español, un actor genial.
Tuve la suerte de conocerle allá por los años cincuenta y tantos, en Madrid. Doblaba películas para ganarse la vida y yo llevaba las riendas del TEU de Madrid. Por entonces, tenía que poner en escena una función que había ganado un premio y que debía estrenarse irremisiblemente en María Guerrero. Eran con “Operación A”, que así se titulaba la obra en la que debutó Alfredo Landa en un papel episódico. Triunfó.
Luego vino "La felicidad no lleva impuesto de lujo", mi primera obra en el terreno comercial, en la que Landa formó la mundial con un papel jardielesco. Ya había triunfado y los productores cinematográficos se lo disputaban ofreciéndole el oro y el moro. Protagonizó entonces una comedia mía titulada "El alma serena", con Conchita Velasco, que estuvo un año en cartel, abarrotando el Teatro de la Comedia. Mas la tentación cinematográfica era irresistible, y velozmente puso los cuernos al teatro y pasó a hacer películas. Fueron muchas y de todas clases, con una media de seis producciones al año. Mientras, el respetable público se mataba por ir al cine a ver a Landa.
Con guión de un servidor y dirección de Tito Fernández, protagonizó "No desearás al vecino del quinto", batiendo todas las marcas de recaudación en taquilla. Y en España, eso no se perdona. Pronto se inventaron toda clase de eufemismos, como el "landismo" y ocurrencias por el estilo. Tenía éxito y había que machacarlo que para eso era español y vivía en España. En este momento hay que ponerse en pie: Landa hizo "Los santos inocentes", de Mario Camus y texto de Delibes.
¡Qué le vamos a hacer! Premiado en Cannes por una interpretación memorable. Y Landa tan tranquilo, sin importarle nada más qué hacer películas, para que el público lo pasase la mar de bien.
Dice Landa, que al actual cine español le falta ingenio, y creo que ahí se equivoca.
El productor actual tiene que luchar por el 5 por ciento de la televisión, las ayudas ministeriales y de las respectivas comunidades autonómicas, buscar espónsor de debajo de las piedras, contratar a actores que no se les entienda e historias de lo más cutre posible. ¡Qué importa que el público no las vea! Se pasan a las cuatro de la mañana por algún canal que ha pagado.
Claro, que lo tuyo era el público, pero eso no se cuenta hoy día para hacer una película. Está bien que te enfades, pero no te vayas o si no, vuelve al teatro, donde se te espera con los brazos abiertos... Todo, menos televisión que ya sabes cómo está.
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Comediógrafo
JUAN JOSÉ ALONSO MILLÁN es comediógrafo
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