Fernando Cano ha publicado en The Objective un artículo en el que aporta cifras incuestionables, tozudas cifras que agobian al presidente del Gobierno, cada día más perplejo sentado en su pálida poltrona del palacio monclovita.
Entre julio y septiembre del año 2022, la inversión extranjera se redujo a un total de 3.432 millones de euros, un 15,6 por ciento menor que el correspondiente a los mismos meses del año 2021. Hasta el verano, las inversiones extranjeras en España crecían a un ritmo razonable, pero el anuncio de Pedro Sánchez, el 12 de julio, creando un recargo a las grandes empresas de los sectores energético y bancario, encendieron las alarmas extranjeras. La demagógica decisión populista del presidente del Gobierno terminará por costarnos un ojo de la cara a los españoles. Rodrigo Buenaventura, presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la CNMV, lo había advertido: “Prolongar el escudo antiopas no era una buena noticia para la inversión extranjera”.
Y no es que Pedro Sánchez se haya equivocado. Sabe muy bien las consecuencias a medio plazo de varias de sus medidas económicas. Pero a corto plazo entiende que esas medidas le beneficiarán en las elecciones generales a celebrar en otoño próximo. Se trata de atraer votos y Pedro Sánchez está empleando todos los recursos a su alcance, desde la compra descarada de sufragios en varios sectores sensibles de la sociedad hasta la adopción de medidas macroeconómicas que repercutirán negativamente a medio y largo plazo, y que pueden contribuir a crear el cálido clima que necesita para desarbolar las encuestas y mejorar las expectativas electorales hoy tan menguadas para él.
El año 2023, con elecciones municipales, autonómicas y nacionales, está condicionado por las urnas. Núñez Feijóo no se puede dormir bajo las coronas de laurel de unas encuestas pasajeras, porque Pedro Sánchez y su equipo lacayo han demostrado reiteradamente su habilidad para ganar elecciones y disponen de muchos meses por delante en los que no regatearán nada con el fin de dar la vuelta a la situación.