Después del gran fiasco de la ley del “sí es sí”, que ha provocado que más de 180 violadores hayan sido beneficiados por la rebaja de penas y casi 20, excarcelados, las responsables del Ministerio de Igualdad lejos de dimitir han culpado a los jueces de esa reducción de condenas. Y, ahora, se dedican a hacer bromas. El escándalo de los chistes de la secretaria de Estado, Ángela Rodríguez, por “las oleadas de violadores en la calle” ha provocado un nuevo enfrentamiento en la coalición de Gobierno, aunque Pedro Sánchez, en lugar de destituir a las responsables, ha preferido que algunas de sus ministras se enfrenten a ellas. Está empeñado en mantener, de momento al menos, el pacto con el partido morado.
Desde que comenzó su andadura el Gobierno de coalición, han existido tensiones entre los ministros socialistas y comunistas. Pero Pedro Sánchez y Pablo Iglesias resolvían los enfrentamientos salomónicamente con el propósito de mantener el poder. De momento, tanto el PSOE como Podemos siguen empeñados en agotar la legislatura. Aunque por intereses partidistas, es posible que la coalición se rompa poco antes de que se celebren las elecciones generales. Así, tanto socialistas como comunistas podrán lanzar sus eslóganes sin las ataduras que conllevan formar parte de un Gobierno. Pero hasta entonces aguantarán. Los enfrentamientos entre el PSOE y Podemos proseguirán. Pero obedecen a que ambos partidos ya están en clave electoral. Y, el único propósito de Pedro Sánchez durante el resto de la legislatura será aprobar leyes y tomar las decisiones que mejoren sus expectativas electorales. Porque sabe que, ahora, los españoles le expulsarían a patadas de La Moncloa.