A la fiesta de lanzamiento de EL IMPARCIAL, en la sede de la Fundación Ortega-Marañón, acudió...
A la fiesta de lanzamiento de EL IMPARCIAL, en la sede de la Fundación Ortega-Marañón, acudió el todo Madrid cultural y universitario, con algunas inevitables adherencias sociales y políticas. Quince años después, el periódico, certeramente dirigido por Joaquín Vila, con una Redacción admirable, y sabiamente editado por José Varela Ortega, prosigue su marcha cada día más robustecido. El último control de Google Analytics, correspondiente a diciembre pasado, otorgó al periódico 5.359.353 visitantes únicos y 8.402.831 páginas consultadas, lo que constituye una enorme satisfacción para todos los que colaboramos en las tareas de EL IMPARCIAL, cuando son varias docenas los periódicos digitales que han aparecido y desaparecido en los últimos quince años.
“En dos meses no estarán ya en la red”, este era el pronóstico con que caritativamente nos acogieron no pocos colegas de los medios impresos, hablados o audiovisuales, también de los escasos periódicos digitales que entonces salían. Y bien. Quince años después aquí estamos vivos con este periódico que ha resistido todos los tirones comerciales y sensacionalistas para mantenerse como un super quality paper. Hemos crecido en los sectores dirigentes de la sociedad, con predominio entre los jóvenes. Hemos puesto en marcha para todo el mundo que habla el idioma de Cervantes, un periódico digital en español, no un diario español. Hemos diferenciado nítidamente entre la información y la opinión. Hemos contrastado todas las noticias. Hemos huido de los rumores y los bulos, del insulto y la provocación. Nos hemos esforzado en servir el derecho a la información que tienen los ciudadanos. Hemos cumplido, también, la segunda función esencial que, tras la información, tiene el periodismo: elogiar al poder cuando el poder acierta; criticar al poder cuando el poder se equivoca; denunciar al poder cuando el poder abusa. Y no solo al poder político, también al económico, al financiero, al religioso, al universitario, al deportivo, al cultural…
Quince años significan un periodo de tiempo relevante para un periódico cuyo nicho de lectores está en la Universidad, catedráticos y estudiantes, y en las profesiones liberales. Nunca nadie desmintió una noticia publicada en EL IMPARCIAL, porque todas fueron contrastadas como exige la ética profesional. Y conforme al espíritu liberal de José Ortega y Gasset, primera inteligencia del siglo XX español, y del doctor Gregorio Marañón, la opinión en el periódico ha sido libre y plural. Escritores de España y América se han expresado libremente en estas páginas digitales sin que a nadie se le haya recortado ni una coma. He procurado contribuir con mi esfuerzo profesional a la ingente tarea capitaneada por Joaquín Vila y ni un día en estos quince años ha faltado un artículo mío escrito al aire libre. Éste que lee el lector hace el número 4.665.
Al celebrar, con la obligada austeridad, el décimo quinto aniversario de EL IMPARCIAL digital, periódico que fundé en el año 2008 recogiendo una tradición impresa que se remonta a 1867, año en el que apareció el primer número y que perteneció durante cerca de un siglo a la familia de José Ortega y Gasset, solo me cabe expresar mi agradecimiento a todos cuantos en el diario han trabajado, así como a los anunciantes y patrocinadores que nos han sostenido económicamente. Larga vida, en fin, a EL IMPARCIAL, al servicio de la libertad, de la independencia periodística y de la información plural.