ZP-Rajoy, crónica de una foto anunciada
miércoles 15 de octubre de 2008, 00:30h
La entrevista mantenida por el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, llena hoy las portadas de los principales medios de comunicación. Para eso ha servido, fundamentalmente. Sobre el papel, la creación de una mesa de reformas estructurales, y la convocatoria del Pacto de Toledo. Poco más. Dada la situación ce excepcionalidad en la que se halla la economía, el apoyo de Rajoy a las iniciativas de Zapatero se antoja más un ejercicio de responsabilidad que un acto de fe. Que Gobierno y oposición vayan de la mano en cuestiones de estado es algo imprescindible, a la par de exigible. No lo es que, previamente, el líder del Ejecutivo español exigiese apoyo “sin condiciones”. Las exigencias incondicionales son propias de regímenes totalitarios y no de sistemas democráticos fiscalizados por un parlamento. Y hablando de exigir, es lícito exigir responsabilidad y fiscalización sobre el dinero de todos. Máxime, cuando ese dinero va a emplearse en adquirir activos bancarios por un importe considerable.
Es un hecho que la crisis lleva ya tiempo campando por nuestra economía, aunque más de uno parezca haberse enterado anteayer. Lo cierto es que la actual coyuntura económica se veía venir y quizá por ello hubiera sido deseable un encuentro anterior entre Rajoy y Zapatero, en aras del bien común. Sin necesidad de foto. Sólo dos personas con responsabilidades –y sus equipos que son quienes de verdad saben de economía- que se reúnen para solventar dificultades graves. En cualquier caso, ya hay al menos un punto de partida. Y también una mención explícita a los agentes sociales. Se desconoce si tal mención habrá gustado a los sindicatos. No se sabe si su inacción se debe más a falta de ideas ante la que se viene encima, o que realmente todo esto les supera. Pero ahora van a tener que pronunciarse. De hecho, todos deben hacerlo. Gobierno, oposición, patronal y sindicatos; de ellos depende que la crisis se reconduzca.