Hay que cifrar en el 80 por ciento las empresas y entes públicos que no sirven...
Hay que cifrar en el 80 por ciento las empresas y entes públicos que no sirven para casi nada, salvo para colocar en ellas y en ellos a los parientes, paniaguados y enchufados de los políticos. Cuando se redactó la Constitución de 1978, España funcionaba eficazmente con 700.000 empleados públicos. Ahora debemos pagar a través de unos impuestos casi confiscatorios a cerca de 3.500.000. Se trata de datos alarmantes y bien conocidos.
El diario digital The Objective ha publicado el número de personas que figuran en las plantillas de las empresas y entes públicos: ¡2.590.218! Es decir, nos aproximamos a una colosal cifra de españolas y españoles que reciben sus salarios del dinero público. En los últimos tres años las empresas y entes públicos aumentaron sus plantillas en 263.000 personas. ¿En qué cifras estaría el desempleo en España si sumáramos a los datos actuales los funcionarios que sobran o los innecesarios paniaguados de las empresas y entes públicos?
Vinculados al Gobierno, a las Comunidades Autónomas o a los Ayuntamientos se contabilizan 5.121 entes, empresas, consorcios y fundaciones. Estas instituciones, con excepción de las escasas que son necesarias, se dedican a acoger el reposo del guerrero y en ellas los políticos colocan a los “ex”, y además a los amiguetes, parientes y enchufados.
Se trata de un escándalo mayúsculo que ha comenzado a desbrozar The Objective proporcionando una información esencial al conocimiento público.
Con los impuestos con que se sangra a las españolas y a los españoles se están pagando cifras descomunales de empleados, más de la mitad funcionarios y el resto, salvo alguna excepción, enchufados en unas empresas y en unos entes, que en buena parte son deficitarios.