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TRIBUNA

La línea divisoria

Juan Carlos Barros
viernes 24 de marzo de 2023, 20:11h
Actualizado el: 24 de marzo de 2023, 20:18h

Proximidad esclarece, aplicación cercana quita de arcana. Similitudes crecen y acrecen derivaciones. Alcánzase mejor término cuando las reformas recubren lo no por consabido no compartido sino repetido.

No tiene caso llorar por la leche derramada (No weeping for shed milk) ya sea por accidente o comercialmente, al final todo es casuística igual. Ningún momento hay de apropio en el que lamentarse ante la fuerza superior; sí por la materia no, pero por el momento y el lugar si.

Josep Borrell, Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, ha dicho en el Parlamento Europeo, donde le habían preguntado por las relaciones con EEUU, que “ellos han utilizado la zanahoria y nosotros el palo”; fórmula ésta (carrot and stick) que da por supuesto un contexto geopolítico de autoridad descarnada. Y añadió que la Unión ha respetado las reglas del comercio internacional pero “ellos en muchos cosas, no”.

Además dijo que EEUU con la Inflation Reduction Act ha iniciado una política proteccionista no vista desde los años 30 del siglo pasado y que ahora “de poco sirve llorar por la leche derramada” y pidió invertir esfuerzos y capacidades en este momento inflacionista.

Si dejamos, pues, a un lado la circunstancia temporal ya dada por catalogada, no nos queda más que delimitar el lugar, el mercado afectado, desde ese punto de vista exclusivista comercial; es decir a Europa por el volcado financiero americano.

La presidenta de la Comisión Europea al poco de esto se desplazó a EEUU, en donde le han prometido un acuerdo sobre las “materias primas críticas”, esas que se utilizan para fabricar las tecnologías “verdes", en notoria demostración de la continuación del proverbio antes citado.

En vez de artículos se pueden abordar los acontecimientos internacionales con frases habituales que también son legales. Es ahorrativo, es descriptivo y es reconocido, son tres pájaros de un tiro. Con ellas las situaciones inesperadas forzadas quedan vistas a la primera, no hay más vueltas que dar solo tirar de lo ya constituido.

“Milksehd” es un concepto igualmente procedente de los años 30 en EEUU, equivalente a “watershed”, pero no como cuenca fluvial sino comercial e ilustra la idea de suministro lácteo para abastecer a una comunidad, sea ésta europea por la comparación aquí cubierta. Tiene la ventaja, de ser eso así estimado, del desarrollo de la tecnología, de modo que se puede extender más todavía y llegar hasta donde uno quiera sin fijar fronteras, como quién dijera un mercado mundial.

Una cuenca comercial tiene sus afluentes competidores igual, cuyas condiciones vienen extendidas al mismo nivel, no son geográficas pero por semejanza se utiliza el concepto de divisoria de aguas, que en el ius civile se denominaba con esa expresión tan sonora de “divortium aquarum”.

Y para terminar de ayudar a dominar la situación internacional actual también ha sido usada otra frase hecha a propósito de la guerra en Ucrania, a la que se ha calificado como “watershed moment” o momento crucial.

Si alguien le pega una patada al cubo de la leche como ha hecho Rusia en Ucrania podemos, efectivamente, decir que es un “watershed moment”. Así se hace en EEUU y también lo mismo ha dicho el canciller aleman, quien tituló un artículo que escribió el pasado verano precisamente “After the watershed”.

Dice Olaf Scholz que la política empieza con una mirada atenta a la realidad, sobre todo a la que no nos gusta, y que tras el ataque de Putin a Ucrania nada permanece igual.

Así que, al final, tenemos la línea divisoria otra vez en Europa: de perseguir lo único hemos vuelto atrás.

Juan Carlos Barros

Abogado, consultor europeo y periodista

JUAN CARLOS BARROS es abogado, consultor europeo y periodista

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