"Las cuentas de los bancos y las energéticas son realmente abultadas", esgrime la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
Pese a las numerosas críticas generadas por el impuesto a la banca, el Gobierno cree que el tributo "sigue siendo oportuno" y "justo", y no contempla "ningún tipo de modificación". Así lo ha asegurado la ministra de Hacienda María Jesús Montero en una entrevista concedida a Servimedia.
Montero ha justificado esta postura esgrimiendo que siguen vigentes las ayudas a las familias y empresas por la coyuntura de la inflación y la guerra de Ucrania y "son las que vienen a dar respuesta a esos recursos que se les pide de forma extraordinaria" a los sectores energético y bancario. Además, ha criticado, "las cuentas de los bancos y las energéticas son realmente abultadas".
Según la ministra, el sistema financiero español "tuvo un antes y un después" con la crisis financiera de 2008 y ahora está sometido a test de estrés que permiten anticipar el impacto de un momento de dificultad. "Nuestros bancos están saneados, sus cuentas públicas son perfectamente y absolutamente transparentes" y "no hay ningún tipo de riesgo, en este momento, de contagio de situaciones puntuales de determinadas entidades financieras al resto del sistema financiero, ni a nivel europeo ni a nivel español, y, por tanto, no contemplamos ningún tipo de modificación", ha argumentado.
En este sentido ha señalado que las hipotecas a tipo variable se han visto incrementadas por la escalada de los tipos y el euríbor "de una manera muy fuerte en los últimos meses", y eso reafirma la petición del Ejecutivo de un "esfuerzo a las entidades financieras para que pudiéramos sufragar muchas de las medidas que van dirigidas justamente a que en las economías domésticas no se repercuta tanto esta situación derivada de la guerra de Ucrania".
Asimismo, ha indicado que la temporalidad del impuesto refleja que el Gobierno sigue "monitorizado" la situación de repunte de la inflación, subida de los tipos de interés y turbulencias en los mercados.