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AL PASO

Arde París

Juan José Solozábal
martes 11 de abril de 2023, 20:04h

De nuevo nos hemos visto sorprendidos por el estallido de la violencia política en Francia. La noche del 23 de marzo hubo , informa The Economist, 903 actos de incendio en París, después de que los anarquistas black blocs se sumaran a la protesta. En Burdeos los alborotadores incendiaron las puertas del ayuntamiento. En toda Francia se arrestaron 457 personas y 441 agentes del orden sufrieron heridas, así como incontables manifestantes. Y la Policía francesa fue acusada de usar con exceso la fuerza.

Como se sabe es el resultado de un día de protesta contra la reforma de la pensiones del gobierno (reproducido el día seis de este mes, en la decimoprimera jornada de lucha, ahora con el incendio del mítico restaurante parisiense La Rotonde), que retrasa la edad de retiro de los trabajadores a los sesenta y cuatro años, y que ha sido establecida sin ni siquiera ser aprobada en el Parlamento, lo que ha sido posible al superar una moción de censura por la mínima el Gobierno, utilizando el mecanismo del artículo 49 de la Constitución francesa. Por supuesto nadie discute ni la legitimidad de los manifestantes para oponerse a la reforma ni la legalidad de la medida aprobada por el Ejecutivo que pretende modificar el sistema de las pensiones, y que por lo demás todavía no ha entrado en vigor como consecuencia de su impugnación ante el Consejo Constitucional.

Pero si que se han cuestionado dos cosas sobre la razonabilidad ya que no la legalidad de la reforma. Para muchos, significativamente un sector de los economistas, la necesidad de la reforma desde el punto de vista aducido, esto es, su imprescindibilidad presupuestaria para no aumentar irresponsablemente el déficit, es discutible. Algunos piensan que hubiese sido mejor estimular la participación de los jóvenes en el trabajo, cuya tasa de empleo en Francia es menor que en otros países europeos, o incrementar algunos impuestos o reducir el tamaño de las pensiones para algunos retirados. En cualquier caso la proyectada reducción del déficit es relativamente pequeña. El retraso en la edad de jubilación ya se está produciendo y la previsión de alcanzar el retraso de la jubilación a los 64 años es para 2040. No compensa, entonces, el desastre disruptivo que las protestas contra la reforma están causando, que ejemplifica la anulación de la visita del Rey Carlos III del Reino Unido. Demasiado para tan poco.

Todo ello lo que muestra es que la protesta no va de esto. Por lo que se protesta es por un modo de hacer política y, en el fondo, por la manera de entender el sistema político del Presidente Macron. Es contra Macron contra el que se dirige la revuelta y, está por ver, si cuestionando los propios cimientos constitucionales del orden político francés (Ramón Punset). En efecto, como señala Madeleine Schwartz en The New York Review of Books, la protesta expresa un sentimiento de marginación sin duda político. Se trata de la imposición de una modificación legal cuyo déficit de debate se delata en la preterición parlamentaria e incluso territorial. “Aunque la protesta se focalice en París ha habido protestas por todo el País incluyendo las pequeñas ciudades. La rabia que esta reforma contiene expresa otras ansiedades: la desigualdad creciente, la subida del costo de la vida, y la sensación de muchos franceses de que si viven fuera de París están totalmente desconectados”.

La protesta presente impugna un modo de hacer política que no presta espacio al debate, y no escucha debidamente a los directamente implicados por la línea pública emprendida, en este caso, a los trabajadores y empleados. Es muy interesante atender al testimonio del líder sindical que denuncia la ausencia de diálogo social del Gobierno con los sindicatos franceses (de pocos militantes pero notoria capacidad de movilización): “Se lo digo a mis compañeros alemanes, españoles e italianos: entre el anuncio de la reforma el 10 de enero y hoy, en dos meses, todavía no ha habido ninguna reunión intersindical con la Primera Ministra ni con el Ministro de Trabajo” (Laurent Beger, Presidente de la Confederación europea de sindicatos, en declaraciones a El Grand Continent).Muchos franceses comparten esta imagen de Macron como líder ensimismado y soberbio: “Habla (se refiere el sindicalista a la última aparición del Presidente en televisión) de forma altisonante, tecnocrática, no encarna nada”.

La protesta en realidad impugna un modo de hacer política que no concede suficiente espacio a la idea de la democracia social que nuestros sistemas constitucionales correctamente entendidos comprenden y que el orden político francés, escorado al presidencialismo del modelo gaullista, con un Parlamento devaluado, no acepta . Como señala lúcidamente el sindicalista francés citado, en Francia, suele olvidarse que la democracia tiene tres dimensiones. En primer lugar, la democracia representativa, que es fundamental. En segundo lugar, la democracia social, con los cuerpos intermedios que sirven para representar los intereses contradictorios que recorren una sociedad y ponerlos frente a frente para crear los compromisos necesarios para mantener viva una democracia. Por último, la tercera dimensión es la participación y la escucha de la población. “ Esta dimensión es más importante y se expresa a través del aspecto territorial de la movilización. Tenemos que articular las tres. Necesitamos llevar esta visión del método democrático y su contenido: parece que vamos hacia la catástrofe, pero aún tenemos los medios para crear un efecto dominó en la otra dirección”.

PS: Como puede suponer el lector de este Cuaderno en el análisis de esta columna subyace una auténtica preocupación por el malaise (malestar) francés. Pero también quiere ser una llamada de atención frente a quienes piensan que el modelo de concertación social francés tiene algo que enseñar al español. No sé si en los resultados finales; desde luego no en los métodos y procedimientos.

Juan José Solozábal

Catedrático

Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid.

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