Sr. Sánchez, con todo el respeto del mundo, no está entre sus funciones como gobernante de la nación, acusar en los medios audiovisuales a una corporación empresarial, por el traslado de su sede social fuera de España, al conceptuarla como desleal.
La institución democrática autorizada y capacitada para emitir públicamente a los defraudadores, evasores y lista de morosos de la Hacienda púbica es la Agencia Tributaria. Dicho esto, Sr. presidente debería su señoría pedir perdón tanto al presidente Rafael del Pino, como al círculo de empresarios.
Le sugiero que, una vez que ha demostrado su ardor patriótico en 2022 en los cenáculos de la Comunidad europea, logrando con éxito nuestra posición favorable en la rebaja de los costes energéticos, haga lo mismo con un tema tan vidrioso como son las evasiones fiscales para paliar y tapar en gran medida el sumidero fiscal por el que desaguan las recaudaciones de impuestos en España.
Según la publicación conjunta del Tax Justice Network- The global Alliance for Tax Justice y la federación de sindicatos Global Alliance for Tax, manifiestan: que el Estado Español pierde cada año unos 7.222 millones de dólares, unos 6.350 millones de euros, por culpa de las evasiones fiscales de las grandes empresas y fortunas. Somos conscientes de las dificultades que eso entraña, dado que ese reto o desafío tiene que ir de la mano del partido de la oposición: el Partido Popular, con sólida representación en el parlamento europeo. Pero no olvide que el que gobierna es usted, Sr. Sánchez, y por consiguiente el que está obligado a analizar concienzudamente con sus carteras ministeriales las más numerosas de la historia democrática, junto con su voluminoso equipo de asesores, prepare un proyecto viable proponiendo al Parlamento un Pacto Fiscal alusivo a una recaudación de impuestos proporcionada a los beneficios de las grandes corporaciones y a los grandes capitales de España.
Las herramientas que utilizan los evasores fiscales:
- Los 'Pandora Papers'
- Las Sociedades de Capital variable (SICAV)
- Las grandes corporaciones internacionales que tributan en los paraísos Fiscales de la Unión Europea ( Bélgica-Países bajos-Luxemburgo-Malta)
- Reino unido y sus territorios de Ultramar.
A lo largo de los años cincuenta y una vez terminada la segunda guerra mundial, se ha generado un sistema con apariencia legal por parte de los gobiernos liberales (Incluso los que se consideran Social Demócratas), así como las organizaciones supranacionales como el FMI y la comisión Europea; estructurando un mundo financiero que funciona bajo las normas del Libre Mercado, con camino expedito a la circulación de capitales, diseñado con la ayuda de bufetes especializados en ingeniería financiera, de tal suerte que las gigantes corporaciones y los grandes capitales, puedan escapar de las garras de las Haciendas Públicas.
Es tarea ardua, que requiere de tiempo y de resiliencia en la lucha por conseguir objetivos de cooperación ante el Establishment europeo, a través de un solidario mindfullness.
Con referencia a las Sociedades SICAV, tengo las dudas de la protección que tiene asignada por parte de la Comunidad Europea. Una de las preguntas que le haría al Sr. Zapatero es el por qué dejó la regulación de estas sociedades de capital variable a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, en vez de a la Agencia Tributaria, y hasta que punto se puede modificar para que los beneficios de los 100 socios que obliga la ley a establecer como accionistas, tributen con un impuesto parecido a las medianas y pequeñas empresas con un 25 %, en lugar del 1 %.
Es normal que estos privilegios, se presten a las artimañas de ingeniosos letrados expertos en fiscalidad. Por poner un ejemplo una gran familia invierte en este tipo de empresa dos millones cuatrocientos mil euros que es el capital establecido con 99 figurantes más para completar la obra teatral de los 100 accionistas. ¿Cómo se puede detectar esta transgresión a la ley?
Finalizo con unos párrafos del filósofo y activista estadounidense Noam Chomsky:
"Las empresas son, simplemente tan totalitarias como el bolchevismo o el fascismo. Poseen idénticas raíces intelectuales de principios del siglo XX. Por ello, al igual que otras formas de totalitarismo, tuvieron que desaparecer. Igual tiene que ocurrir con las tiranías privadas. Tienen que ser puestas bajo control público".