Un primer tiempo memorable disparó las opciones andaluzas ante un bloque inglés aturdido y en el que Maguire volvió a salir señalado. En-Nesyri y Badé marcaron y Fernando y Lamela resplancieron (3-0). Con Mendilibar, hacia las semifinales.
Llevaba meses el Sánchez Pizjuán esperando una ilusión que llevarse a la boca. Por eso se entiende la impactante pasión con la que ha recibido este jueves la vuelta de los cuartos de final de la Europa League. Trajeron sus futbolistas de Mánchester un improbable 2-2, cosechado con el arte de lo rocambolesco en el último suspiro -dos goles en propia puerta-. Suficiente para rellenar de gasolina a una hinchada que ha visto levantar la UEFA seis veces en este siglo (2006, 2007, 2014, 2015, 2016 y 2020). Así que se remangaron todos, en la tribuna y en el césped, para elevar a la altura del recuerdo esta fecha. Y festejaron, al fin, una alegría completa. Camino de las semifinales con el cartel de favorito.
Se dice que el peligro de los equipos ingleses se concentra en los primeros 15-20 minutos de sus partidos. Ese es uno de los lemas ancestrales del balompié mundial. Pues bien, si le preguntan a los aficionados británicos desplazados a Nervión en este atardecer a España añadirán a ese principio universal al Sevilla. El coliseo andaluz ha visto unos cuantos arranques apoteósicos en estas décadas gloriosas, pero el de este día puede mirar a los ojos a cualquiera de ellos. Disfrutaron los locales de varios factores fundamentales que regaron semejante exhibición: se han recuperado lesionados claves, ya no hay amenaza inminente de descenso a Segunda y, además, está al mando José Luis Mendilibar.

Han tenido que caer Julen Lopetegui y Jorge Sampaoli en cinco meses para que aterrizara el técnico vasco, que esta en el paro, con su receta básica en territorio sevillano. El estratega de Zaldibar no complica su libreto con piruetas tácticas; quiere la aplicación rigurosa de presupuestos sencillos que funcionan si se hacen bien. Intensidad, presión, verticalidad y nada de complicarse con la pelota en los pies. Ha desterrado el amor por la posesión del camarín andaluz y ha mandado competir con los rudimentos nucleares. Y con esa receta ha ganado dos veces seguidas fuera de casa en Liga -cosa que no ocurría a los sevillistas desde hace quince meses- y ha empatado en Old Trafford en sus cuatro partidos entrenados hasta hoy.
Replicó su idea, colocando a todos en su sitio. Gudlej y Fernando fueron mediocentros defesivos y Marcao y Loïc Bade, centrales. Con ese sostén atrás, torpedeado este curso por la plaga de lesiones, ordenó arrasar. Y sus pupilos cumplieron con creces. En media hora hicieron descarrillar a un equipo que marcha tercero en la Premier League, que está en las semis de la FA Cup y que llegaba con una sola derrota en sus nueve duelos previos. Con Erik Lamela comandando el vendaval. El argentino fabricó transiciones venenosas a chorro y tiró de una presión que ahogó a los visitantes. Notó mucho el esquema de Erik Ten Hag la baja de Bruno Fernandes en la esfera creativa. Y las ausencias de Lisandro Martínez y Raphael Varane les enviaron a la lona a las primeras de cambio.
Una emboscada en la frontal del área inglesa retrató el motivo por el que Harry Maguire es muy suplente en el United -y ya, también, en Inglaterra-. El central, que se metió el 2-2 en el minuto 92 en la ida de esta eliminatoria, cometió un error ridículo en el pase, Lamela robó y Yussuf En-Nesyri batió a David De Gea con sencillez. En su 15ª diana de la temporada. El atacante marroquí es uno de esos futbolistas con hambre de reivindicación, después de haber sido muy cuestionado en el Pizjuán y revivir tras el Mundial de Catar. Otro de ese grupo de sospechosos es Lucas Ocampos. El regateador se tuvo que ir al Ajax y abortó la misión para regresar en invierno a Andalucía. Y el boomerang le ha salido a la perfección, pues ha recuperado su mejor versión.

Al galope de un ritmo volcánico, los mancunianos perdieron el balón, la calma y hasta el oremus. Aturdido, el bloque inglés rozó la debacle rápido. Tan cómodos estaban los locales que Gudlej centró de rabona en el 26 para que En-Nesyri la bajara y Lamela no embocara el 2-0 de milagro. De Gea salvó a los suyos con una mano providencial, desasistido por Maguire y Lindelof. También quedaría señalado Wan-Bissaka. Sólo Casemiro se mantuvo a flote. El brasileño tapó lo que pudo y se convirtió en el único elemento no detectado de la zaga española. Sus incorporaciones sorpresivas encontraron un testarazo alto -a pase de un Antony consumido por el ardor de Marcos Acuña- y un par de chuts lejanos que dieron trabajo a Bounou.
La soga táctica, con un Fernando como pivote colosal, dirigió a sus rivales a avanzar por el perfil de Sancho y atinaron. Ha quedado muy lejos el rendimiento del extremo británico en Dortmund, como tampoco ha reflotado un Eriksen titular e inocuo. Antes del descanso no torció el gesto el sistema sevillano más que con la lesión de Marcao, al que sustituyó un Suso fino en la finta. Incluso cuando se tomaron un respiro, los hispalenses no concedieron ocasiones. Y aceleraron antes del intermedio. Lamela y Suso probaron a De Gea y en el 41 Ocampos cantó un gol anulado por el VAR -por fuera de juego del centrador Acuña-.
Dijo en la previa Mendilibar que "en la primera media hora del partido de Manchester dices 'vaya la que me va a caer', pero poco a poco se fue cambiando". Esa lectura es con la que intentó conectar Ten Hag. Incluyó en la reanudación al tocado Marcus Rashford -y sentenció a Sancho- para abordar la remontada estadística y de sensaciones. En cambio, el arquitcto neerlandés, de gran trabajo en los 'Red Devils', se topó con un gol de Loïc Badé. El central remató con el hombró un saque de esquina y la pelota dibujó una parábola que se coló tras tocar el larguero -minuto 48-. Un golazo geométrico que dejó muy herido el pretendido resurgir de los isleños, torturados por su línea defensiva se contaminó hasta De Gea, que regaló a En-Nesyri su doblete en el minuto 82-. Comparecieron titulares como Shaw y Fred, con Weghorst en liza para azuzar los centros laterales, pero el asedio postrero no fructificó en remates claros. Y Nervión declaró el añorado estado de felicidad. Como en 2020, dejan en la cuneta al United y siempre que han superado los octavos de final en este torneo (seis veces) se han proclamado campeones.
Ficha técnica
3- Sevilla: Bounou; Marcos Acuña (Alex Telles, min. 84), Marcao (Suso, min. 28), Loïc Badé, Jesús Navas; Fernando, Gudlej; Rakitic, Erik Lamela (Bryan Gil, min. 80), Ocampos; y En-Nesyri.
0- Manchester United: De Gea; Diogo Dalot, Lindelöf, Maguire, Wan-Bissaka (Shaw, min. 45); Casemiro, Sabitzer (Fred, min. 68), Eriksen (Elanga, min. 86); Jadon Sancho (Rashford, min. 45), Antony y Martial (Weghorst, min. 54).
Goles: 1-0, min. 8: En-Nesyri; 2-0, min. 48: Loïc Badé; 3-0, min. 82: En-Nesyri.
Árbitro: Artur Manuel Soares Dias (Portugal). Amonestó a Casemiro, Antony, Bounou y Shaw.
Incidencias: partido correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Europa League, disputado en el estadio Sánchez Pizjuán (Sevilla).