Los encuentros entre el Gobierno español y el turco se han ido incrementando en los últimos meses. Desde que Zapatero llegó a La Moncloa se ha ido vislumbrando un mayor acercamiento entre los dos países.
Por ello, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha viajado este domingo a Turquía para reforzar las relaciones bilaterales y analizar las principales cuestiones de la agenda regional. Además, el titular de Exteriores analizará nuevas vías para estrechar las relaciones políticas, económicas y comerciales. Moratinos tiene previsto entrevistarse con el presidente del país, Abdullah Gül, y con diversos miembros del Gobierno.
La acérrima defensa de la entrada de Turquía en la Unión Europea llevada a cabo por España ha sido el factor fundamental del fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre los países.

El país islámico ha visto en España su mayor defensor para conseguir quitarse de encima algunos prejuicios poco beneficiosos que han provocado bastantes recelos entre algunos países europeos que no terminan de ver con buenos ojos la entrada de Turquía en la UE. Sus diversos problemas políticos, su situación como objetivo de ataques de radicales islamistas y la influencia que la religión islámica han tenido y siguen teniendo mucha importancia en aspectos fundamentales de la sociedad y marcan las principales dificultades de su acercamiento a Europa.
Por ello, la aprobación de algunas leyes en favor del laicismo han sido los signos más claros de la occidentalización de Turquía, como arma para su adhesión a la UE.
Zapatero ya fue invitado por el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, a la cena de ruptura del ayuno del Ramadán, donde el líder español elogió el esfuerzo de modernización de Turquía y, una vez más, respaldó "con firmeza" su solicitud de adhesión a la UE. El proceso de negociaciones con la UE "no va a ser fácil", explicó Zapatero, quien se comprometió a apoyar la candidatura turca, ofreció la experiencia española para facilitar las reformas necesarias y garantizó su respaldo durante la presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010.
Otro factor del fortalecimiento de las relaciones bilaterales fue el buen recibimiento que tuvo la Alianza de Civilizaciones por parte de Erdogan. Así, los dos países se erigieron como copatrocinadores del proyecto de Zapatero, algo que se confirmó con el establecimiento del II Foro Mundial de la Alianza en Estambul.
Por todo ello, la amistad hispanoturca tiene como objetivo beneficiar las relaciones comerciales entre los dos países. España quiere convertirse en un gran inversor en el país, ya que Turquía cuenta con 75 millones de habitantes y un mercado en expansión con enormes posibilidades en el corto y medio plazo, que sería, además, fundamental si consiguiese entrar en la UE.
Turquía es el tercer socio comercial de España fuera de la UE y el jefe del Ejecutivo español quiere establecer negocios sobre turismo y transporte en el país. Turquía tiene un papel estratégico en el campo de la distribución energética y también ofrece "importantes" oportunidades de inversión en ese sector y el de la construcción, según Erdogan, quien recordó que su Gobierno estudia privatizar la distribución de gas y electricidad, ciertas autopistas y las empresas azucareras, que pueden convertirse también en nichos de negocio.
En el encuentro entre Zapatero y Erdogan del pasado mes de enero, los líderes ya destacaron las buenas perspectivas de los intercambios comerciales entre los dos países. Los mandatarios recordaron que este año el volumen de negocio bilateral se acerca a los 7.000 millones de euros. Zapatero dijo que "aún tiene un amplio terreno para crecer" y Erdogan vaticinó que se alcanzarán los 10.000 millones de euros en 2008.
En la última visita del primer ministro turco a España, Erdogan agradeció el apoyo español y reconoció que, en sus cinco años de mandato, durante las negociaciones con la UE, su "estimado amigo" Zapatero nunca les ha dejado solos y España siempre ha estado a su lado. Para profundizar en las relaciones bilaterales, "fraternales y positivas", según Zapatero, los dos mandatarios explicaron que han encargado a sus ministros de Exteriores que estudiasen fórmulas para institucionalizar los encuentros y esta visita de Moratinos es un claro ejemplo de ello.
En el ámbito económico, Zapatero recordó que Turquía es el tercer socio comercial fuera de la UE y destacó el crecimiento progresivo de los intercambios entre dos economías, que tienen "un sector empresarial activo y dinámico".
En esa reunión, ambos se comprometieron a estudiar la posibilidad de asociarse para hacer inversiones en terceros países. También los representantes empresariales, como el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz-Ferrán; los presidentes de las constructoras Sacyr, Fadesa y Metrovacesa, Luis Del Rivero, Fernando Martín y Roman Sanahuja, respectivamente, cenaron con Erdogan. "Por lo tanto adelante, hagan negocios", animó Zapatero a los empresarios.