La previsión de gasto para vivienda continúa anclada al 0,5% del PIB, unos 6.000 millones de euros, la misma cifra que en los dos últimos años.
Las 183.000 viviendas públicas que el Gobierno lleva semanas anunciando no figuran en las cuentas que Moncloa ha remitido este viernes a Bruselas. Así consta (o mejor dicho, no consta), en el Programa de Estabilidad, hoja de ruta económica que recoge la evolución de los presupuestos entre 2023 y 2026, que el Ejecutivo ha mandado a la Comisión Europea.
"Se trata de la mayor política de vivienda que se ha hecho en los últimos cuarenta años", proclamaba este viernes Pedro Sánchez. Sin embargo, pese a la utilización descarada de este nuevo parque público como gran baza electoral, la previsión de gasto para vivienda continúa anclada al 0,5% del PIB, unos 6.000 millones de euros, la misma cifra que en los dos últimos años.
Por otro lado, el Gobierno mantiene que la economía española crecerá el 2,1 % este año, previsión superior a las publicadas por analistas privados, entidades públicas y organismos internacionales que sitúan el crecimiento para España en 2023 por debajo del 2 %.
De acuerdo con la nota remitida por los ministerios de Asuntos Económicos y de Hacienda, el cuadro macro ha sido avalado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), aunque esta institución prevé que el avance económico se quede en el 1,6 % este año.
El Gobierno también mantiene que la tasa de paro cerrará este año en el 12,2 % y que seguirá reduciéndose en los próximos años hasta quedar por debajo del 10 % en 2026, periodo (2023-2026) en el que España creará 1,1 millones de puestos de trabajo.
Según el documento, las medidas adoptadas para frenar el alza de los precios de la energía provocada por la guerra de Rusia en Ucrania facilitarán la vuelta gradual de la inflación a su nivel de medio plazo.
En este contexto de contención de la subida de precios, el nuevo cuadro macroeconómico prevé que la demanda interna sea el principal motor de crecimiento durante este año, especialmente el consumo de los hogares, con una previsión de crecimiento estimada del 2,1 % sostenida principalmente por la buena evolución del empleo.
Además, la moderación de la inflación permitirá mejorar la competitividad empresarial, que se reflejará en ganancias de cuota de mercado de las exportaciones.
El sector exterior mantendrá una contribución ligeramente positiva al crecimiento durante el periodo de previsión, con un avance de las exportaciones del 1,5 % este año y el 2,5 % en 2024.
Asimismo, la deuda mantendrá su senda de reducción tras la disminución de cinco puntos el pasado año, para absorber el impacto de la pandemia y situarse por debajo del 110 % del PIB en 2024, un año antes de lo previsto.
Más margen fiscal para las comunidades autónomas
Las comunidades autónomas mantienen un objetivo de déficit del 0,3 % del PIB en 2023, dentro del 3,9 % previsto para el conjunto de las administraciones, pero se les da un mayor margen fiscal para 2024, ya que frente al superávit del 0,2 % previsto en el programa de estabilidad anterior, ahora se indica un objetivo de equilibrio presupuestario del 0 %, lo que supone dos décimas de margen.
Las entidades locales volverán al equilibrio presupuestario ya en 2023 después de haber registrado un ligero déficit coyuntural en 2022 por cuestiones técnicas a la hora de computar la compensación del Estado por la liquidación negativa de 2020.
De esta forma, el próximo año el objetivo de las corporaciones locales será el 0 %, frente al superávit del 0,2 % previsto en la anterior senda, con dos décimas también de margen.