Victoria madridista de garra ante el Partizan para empatar el cruce (78-85).
Nueva noche en Belgrado, nueva batalla. Eso sí, siempre dentro de lo estrictamente deportivo, hecho que agradecen Euroliga, organizadores del partido y clubes implicados. El Real Madrid volvió a jugársela a una carta en la casa del Partizan, sin margen de error. Y volvió a salir victorioso, en la continuidad de un ejercicio de supervivencia valeroso. Con este triunfo (78-85), recuperan el factor cancha en los cuartos de final y, lo que es mejor todavía, evitan le eliminación y siguen optando a la 'Final Four'.
La tensión prendida desde las lamentables escaramuzas registradas en el segundo partido de la serie dio paso este jueves al luto. Luto porque un tiroteo desatado en una escuela de la capital serbia ha dejado ocho víctimas. Esta tragedia colocó las cosas en su sitio en la previa, recordando que el odio no lleva a ningún sitio, y la atmósfera se rellenó de los valores deportivos en el pabellón, aunque la hinchada balcánica apretó con ardor, como siempre -si bien guardaron silencio hasta el intermedio-. Y a eso se enfrentó un bloque de Chus Mateo que arrancó con un 12-0 de parcial favorable.
Arranque atronador madridista
Los triples desde la esquina de Adam Hanga y Dzanan Musa descorcharon un inicio inmejorable que supuso el 7-17. Jugaron los merengues con aplomo, eligiendo bien los tiros, y con seriedad defensiva. Y concluyeron el primer cuarto con 12 puntos de ventaja (15-27).
Sin embargo, Zeljko Obradovic hizo de las suyas y los locales reaccionaron con fuerza. Mathias Lessort dañó por potencia y Zach Leday comenzó una exhibición atacante que al descanso reflejó un extraordinario siete aciertos de ocho intentos. Se sumó a esa respuesta Ioannis Papapetrou desde el triple, recortando la desventaja a dos puntos. La sobrevenida igualdad se mantendría hasta el camino a vestuarios (42-45).
Y en la reanudación, tras los pertinentes ajustes, se cerraron más los aros. Cuatro puntos anotados en tres minutos (dos en tiros libres). Lo suficiente para que los españoles no llegaran a verse por debajo. Pero con el paso de los minutos acabarían adelantándose los serbios. Lo hicieron al culminar un parcial de 6-0. Entonces emergió Walter Tavares, la gran razón por la que el Madrid empezó la serie 0-2. El regreso de la salud al coloso caboverdiano ha cambiado la dirección del aire y en este choque acumuló un segmento de 7 puntos, un robo y una asistencia que reordenó el tercer cuarto.
Aplomo y victoria
En lo sucesivo su influencia se notó sobremanera y se añadió un Gabriel Deck afilado. Un triple del argentino consiguió aire para su equipo a diez minutos del final (55-61). Ahí volvió a atacar el gurú Obradovic y sus pupilos empezaron el último cuarto con fuego. Su intensidad casi tambalea a los madrileños, aunque cuando parecía que se establecía otra remontada Sergio Rodríguez clavó un triple de fundamental valor anímico.
Volvieron los balcánicos a la carga de inmediato y ahí sí que arrinconaron a unos visitantes que vieron cómo Deck se lesionada la rodilla y abandonaba la cancha. Preocupa la salud del argentino como preocupó en los minutos postreros el espléndido acierto de Leday. Su tino confirmó la incertidumbre, mas se topó con la consistencia y el rigor de la defensa merengue. El candado cerró el encuentro, con cinco puntos de ventaja a falta de 54 segundos. El quinto partido, el decisivo, se jugará en España. Ya con Kevin Punter, la gran estrella del Partizan, de regreso tras cumplir la sanción. Se avecina otro partido grande.
Ficha técnica
78 - Partizán (15+27+13+23): Nunnally (2), Trifunovic (3), Madar (6), Lessort (11), Leday (25) -cinco inicial-, Smailagic (-), Papapetrou (18), Exum (6), Andjusic (7).
85 - Real Madrid (27+18+16+24): Williams-Goss (6), Deck (14), Musa (14), Hanga (15), Tavares (15) -cinco inicial-, Rudy Fernández (-), Sergio Rodríguez (8), Llull (5), Hezonja (5), Randolph (3), Cornelie (-).
Árbitros: Gytis Vilius (LIT), Robert Lottermoser (ALE) y Carmelo Paternico (ITA).
Incidencias: cuarto enfrentamiento del playoff C de la Euroliga disputado en el Stark Arena de Belgrado ante 20.000 espectadores. En la previa se rindió homenaje a las víctimas del tiroteo en una escuela de Belgrado el pasado miércoles. Los capitanes de los dos equipos leyeron sendos mensajes y en la grada se guardó un respetuoso minuto de silencio, entre otros gestos.