El secretario general de la ONU,
António Guterres, ha proclamado este martes que "en lugar de balas", es preciso recurrir a los "arsenales diplomáticos" y a la negociación como vías para hacer posible la paz en Ucrania y en otros países donde hay guerras, al opinar que "erigir puentes es la única opción.
"Negociación, mediación, conciliación, arbitraje... Debemos intentarlo todo para resolver pacíficamente nuestros desencuentros", ha defendido Guterres tras recibir la 16 edición del Premio Carlos V de manos de Felipe VI en la tradicional ceremonia celebrada en el Monasterio de Yuste (Cáceres) coincidiendo con el Día de Europa.
El ex primer ministro portugués ha lamentado que "la paz esté debilitada" y que la violencia "campe a sus anchas en demasiados rincones del planeta".
En el caso de Ucrania, Guterres ha condenado la invasión de Rusia por vulnerar el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas, y ha subrayado que para que la paz sea duradera "debe de estar basada en el respeto y la protección de los derechos humanos en su globalidad". "La paz nunca debe subestimarse ni darse por sentada. Debemos trabajar por y para ella, todos los días, sin descanso. En un mundo que se está desgarrando, debemos curar las divisiones, prevenir las escaladas, escuchar los agravios. En lugar de balas, necesitamos arsenales diplomáticos", ha sostenido.
Felipe VI ha sostenido que “sin diálogo, sin entendimiento y sin consenso” no será posible encontrar “soluciones duraderas” a retos como el de la guerra de Ucrania, para lo que también ha considerado pertinente que Europa se “reafirme y cohesione con mayor fuerza y decisión”.
Entre los retos que Europa tiene por delante, el monarca ha destacado el de la guerra de Ucrania provocada por la “inaceptable” invasión rusa, ante la que ha emplazado a “reafirmarse y cohesionarse aún con mayor fuerza” para tratar de lograr la paz.
El jefe del Estado ha subrayado que en el actual contexto, es preciso “el apoyo mutuo” como base para definir la configuración del sistema internacional, además de “reconstruir la confianza” entre los Estados que componen Naciones Unidas.
“Sin diálogo, sin entendimiento, sin consenso no llegaremos a encontrar soluciones duraderas. Por ello, es necesario, además, que el mundo tenga una arquitectura basada en instituciones multilaterales fuertes y eficaces y unas relaciones internacionales basadas y regidas por derecho”, ha reivindicado.