El jefe del Gobierno español ha dado instrucciones precisas a su equipo de cercanos...
El jefe del Gobierno español ha dado instrucciones precisas a su equipo de cercanos colaboradores para que preparen de forma exigente la presidencia europea que, por razones de rotación, le corresponde ejercer durante el último semestre del presente año.
Dos son los objetivos de Pedro Sánchez en su esfuerzo por engrandecer la presidencia de Europa. El primero, la repercusión indudable en las elecciones nacionales que se celebrarán en el otoño del presente año. Como prólogo, el presidente del Gobierno españo9l ha sido recibido por el dictador chino Xi Jinping y por el presidente de los Estados Unidos de América, Joe Biden. La idea sanchista consiste en exprimir a fondo la plataforma presidencial europea: encuentros al más alto nivel internacional, suntuosas recepciones supranacionales, discursos de largo alcance, presencia, en fin, de forma continuada en las pantallas de televisión. Todo ello con el propósito de ofuscar a Alberto Núñez Feijóo y presentarlo como un factor menor frente a la grandiosidad internacional del presidente europeo.
Pero la maniobra no termina ahí porque, a pesar de ella, Pedro Sánchez puede perder las elecciones generales. Y el papel de jefe de la oposición le jibariza. Dadas las dificultades de Alemania y Francia para ocupar los altos cargos europeos, Pedro Sánchez, que pertenece a una nación importante pero lejana a las grandes de Europa, se ve candidato viable a puestos europeos de alta representación. Hay varios que pueden satisfacer al presidente español. Su equipo de colaboradores trabaja desde hace meses para que no se desvanezca la posibilidad de instalarse en ellos. El fiasco con Argelia por el asunto Polisario, le excluyó del más alto cargo europeo, pero Pedro Sánchez ha conseguido que se olvide aquel fiasco y se dispone a actuar a fondo con el fin de recuperar el tiempo perdido.
Si gana las elecciones generales, continuará como presidente del Gobierno español. Pero si las perdiera no pasará a desempeñar la jefatura de la oposición, sino que hará todo lo posible por instalarse en un relevante cargo europeo.