En un excelente artículo publicado en The Objective y titulado Los Tezanos del Constitucional, el dirigente socialista Joaquín Leguina escribe: "Hoy se sientan en el TC siete magistrados que obedecen ciegamente a Pedro Sánchez: Juan Carlos Campo, Cándido Conde-Pumpido, María Luisa Balaguer, Laura Díez, María Luisa Segoviano, Inmaculada Montalbán y Ramón Sáez Valcárcel. Estos son los tezanos del Constitucional".
Conforme a lo expuesto por Joaquín Leguina, nuestro Tribunal Constitucional se ha convertido, al respaldar la ley del aborto, en un legislador positivo que crea un derecho, el de la mujer a la autodeterminación de su propio cuerpo. El dirigente socialista se apoya luego en Javier Borrego, un exmagistrado del Tribunal Supremo, que afirma: "Lo ocurrido con las recientes sentencias del Constitucional sobre la eutanasia y el aborto es lamentable, tanto para el propio Tribunal como para la sociedad [.] El TC no actúa como el intérprete supremo de la Constitución, sino que la recrea, reinventándola, asumiendo un papel de constituyente que no le corresponde en absoluto y con el que la Corte pierde toda su credibilidad".
Lo más sustancial del espléndido artículo de Joaquín Leguina es el párrafo final: "Con tanto tezanos en el Constitucional, ¿qué puede pasar el día en que Sánchez dicte una ley que permita realizar en Cataluña y en el País Vasco un referéndum de independencia? Pues que este TC esclavo dictará una sentencia que destrozará nuestra democracia y nuestro país. Se ha llegado en el PSOE a un punto de caudillismo que le permite a Sánchez y a sus pupilos hacer lo que les viene en gana".
A muchos observadores españoles les parece claro, si gana Pedro Sánchez las elecciones generales en el próximo otoño, que pondrá en marcha los acuerdos subterráneos y enmascarados a los que ha llegado con los secesionistas catalanes y vascos, lo que significa que tendremos referendos de independencia, que de alguna forma intentará convertirlos en vinculantes.