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SEMIFINALES | VUELTA

Europa League. Un Sevilla monumental enloquece a la Juventus y vuelve a la final

Europa League. Un Sevilla monumental enloquece a la Juventus y vuelve a la final
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(Foto: EFE)
jueves 18 de mayo de 2023, 23:36h
Actualizado el: 19 de mayo de 2023, 02:31h
Excepcional partido de los andaluces, jugado al ataque con todas las consecuencias. Aguantaron los italianos para forzar la prórroga y Lamela decidió (2-1). Suso, fundamental. Los hispalenses buscarán su 'Séptima'.

En el distrito de Nervión se ha dado una nueva acepción a la palabra manicomio. Ese concepto se torna futbolístico cuando el Sevilla disputa eliminatorias europeas en el Sánchez Pizjuán. Al galope de la 'locura' que fabrican entre la tribuna y los futbolistas, el club andaluz ha dejado en la cuneta, en el siglo XXI, a aristócratas como Schalke 04, Tottenham, Oporto, Roma, PSV o Manchester United (dos veces). Este aura especial alimenta a uno de esos misticismos particulares que acoge el balompié internacional: el de los hispalenses con la Europa League. La leyenda cuenta que cada vez que superan los octavos de final se proclaman campeones. Seis de seis, hasta la fecha. Contra todo eso se enfrentó la Juventus este jueves, en la vuelta de las semifinales. Y también cayó.

"En el fútbol lo mejor es hacerlo lo más fácil posible. Lo complicado es hacerlo fácil (...) Soy anti entrenador moderno. No voy con la tableta debajo del brazo, ni estoy ante el ordenador todo el día", le dijo José Luis Mendilibar a Vicente del Bosque en una charla. El técnico vasco, llamado a filas por 'Monchi' a mediados de marzo para mantener al equipo en Primera División, ha conseguido aplicar esos fundamentos básicos para convencer a los jugadores de su plan. Y éstos le han correspondido con una sola derrota en los once partidos que ha dirigido el técnico nacido en Zaldivar hasta el momento. Con el estratega, obrero del fútbol presentado al gran público en Eibar, compiten de verdad. Presionan muy arriba, juegan con intensidad, no se complican sacando la pelota jugada y la verticalidad es su bandera. Atrás queda la ingeniería estudiada de Lopetegui y Sampaoli.

Salida en tromba

Esa receta dominó la ida en Turín y organizó un arranque volcánico al envite de vuelta. De hecho, replicó la alineación y de nuevo hicieron tambalear al ganador de 36 'Scudetti' y dos Ligas de Campeones. Mordieron desde temprano, con Óliver Torres convertido en un todoterreno imperial -retrato del compromiso absoluto del colectivo-. Rakitic -extranjero con más partidos en la historia sevillista- dirigió las operaciones, en una orquesta que tocaba a toda velocidad y superaba la sobrepoblación interior italiana con una producción sostenida de centros laterales. Cuatro veces forzaron a intervenir al meta Szczesny antes del descanso. El meta polaco sostuvo a los suyos con paradones ante el testarazo de Ocampos que sacó sobre la línea de gol -minuto 24-, el latigazo lejano del hiperactivo Acuña -minuto 30- y el derechazo del extremo argentino, a pase de Torres -minuto 36-.

Le costó mucho estirarse al sistema dirigido por Massimiliano Allegri. El ataque total andaluz les superó en ritmo y padecieron los visitantes para templar el tempo a través de la pelota. En el primer tiempo cedieron también una volea alta de Rakitic, un cabezazo centrado de Óliver y bordearon el penalti en contra cuando Cuadrado golpeó al omnipresente Torres en torno a la línea del área grande -minuto 47-. Sin embargo, aguantaron los 'juventinos', anclados en el achique de trinchera y en la personalidad de dos secundarios venidos a más en esta temporada turbulenta para la entidad del Piamonte. Las lesiones han dado la alternativa a Fagioli, canterano de 22 años, y a Moise Kean, atacante de 23 años. El primero emergió para ganar oxígeno con balón y para centrar hacia el cabezazo venenoso de Gatti -el zaguero que empató la ida en el minuto 97-; y el segundo hizo lo propio como pivote, bajando pelotazos con inteligencia y rematando al poste tras una carrera en la que derrotó a Badé -minuto 33-.

Brillaron en esta noche los dos guardametas. Bounou intervino en ambas acciones, desviando lo justo, con reflejos, el peligro. E incomodó lo suficiente a Di María en su intento desviado de vaselina, cuando le encaraba sin oposición -minuto 27-. Se mantuvo la Juve con un perfil bajo, encerrados y esperando hueco para contragolpear. El acb del 'calcio' clásico. Con ese libreto recondujeron el fracaso previo a 2023 para renacer y colocarse segundos en la Serie A -en una racha de cinco duelos seguidos sin derrota- y a un paso de la final de la Europa League. Los dos conjuntos arribaron en el mejor momento de forma, confianza y juego del curso. Y ahí prevaleció un oficio 'bianconero' que incluso marcó por medio de Rabiot -el VAR se lo anuló por fuera de juego de Locatelli, minuto 42-.

Mendilibar se marchó a vestuarios con el 60% de la posesión y esta relación de remates y tiros a puerta: 10 a cinco y cuatro a dos, respectivamente. Le gustó lo visto y ordenó repetirlo en la reanudación. En consecuencia, los locales volvieron a disparar las revoluciones hasta máximos, acumulando centros que examinaron el juego aéreo de los tres zagueros visitantes -Bremer, Galli y Danilo-. Navas y Acuña se incorporaron de nuevo como extremos y la redonda volaba a lo ancho de la cancha italiana. Sin embargo, no alimentaron a En-Nesyri, el objetivo de todos esos envíos. Y recibieron los sevillanos dos avisos serios ante su ambición y valentía: Rabiot chutó cerca del palo en una transición abonada por la dejada de Kean -minuto 55- y Bremer cabeceó lamiendo la madera un lanzamiento de falta -minuto 59-. Había sacado el colmillo la Juve y en el minuto 65 hizo caja. Dusan Vlahovic, suplente en esta fecha por el declive de su rendimiento precedente, saltó a verde y firmó el 0-1 con una vaselina sedosa.

Asedio titánico

El serbio ganó en el cuerpeo a Badé y Gudlej, señalando el gran problema que ha torturado a los hispalenses en este ejercicio. Sus defensas centrales no han estado sanos de forma consistente. Las lesiones han dejado fuera a Marcao y Nizanzou, otra vez. Y la dupla de circunstancias falló en una maniobra que parecía decisiva. Parecía, porque recurrió el técnico vasco a Suso. El zurdo, ex del Milan, también arrastra molestias e infortunios físicos. El último, el 4 de mayo. Pero compareció en este crucial evento y dio un golpe sobre la mesa con un cañonazo desde la frontal que se coló en forma de misil para el trabajado empate -minuto 72-. Ante tantas dificultades para superar el muro ajeno, encontró la ruta, patrocinada por un robo alto de Acuña. Además, en el 83 hizo volar a Szczesny con un intento ajustado de falta.

Perdió por el camino Allegri el desparpajo de Fagioli -por un choque con Gudelj- y metió a Paredes. Buscó equilibrio el preparador italiano, mas no acabó de localizarlo. Por obra y gracia de la fórmula sevillana. El furor en el esfuerzo, en el derroche, peleó cada centímetro sin miramientos y se llegó al desenlace con la gasolina bajo mínimos. Nadie sobrevivió entero a semejante exigencia. Por eso se habían guardado primeros espadas los dos entrenadores y dieron entrada a nombres como Lamela, Kostic o Federico Chiesa. Y se quemó el minutaje en una competición admirable de gallardía, con el corazón en la mano y con el Sevilla asediando y los visitantes especulando. Suso -muy destacado- bajó el telón con un centro espléndido rematado por En-Nesyri que Szczesny -el mejor de su delegación- despejó con una reacción gatuna -minuto 91-.

La igualdad de esta colisión jugada de poder a poder, cada cual con sus argumentos, regaló 30 minutos más al aficionado con la prórroga. La cima de esta competición ocurrió este jueves, en la capital andaluza. Por el torneo han pasado colosos como el United, el Barcelona, Arsenal, Sporting de Lisboa, Ajax, Feyenoord, PSV o Lazio, pero ninguno de ellos alcanzó el listón visto en este maravilloso anochecer de fútbol. Así las cosas, se trató de poner la guinda para los supervivientes. Coqueteó con el éxtasis Chiesa pero se lo negó Bounou y, de inmediato, Lamela desató el delirio con un testarazo monumental a centro de Bryan Gil -minuto 96-. Su apellido ya pertenece a la retina del 'sevillismo'. El domingo se disputará el derbi con el Betis, pero ¿a quién le importa? El dueño de la UEFA vuelve a su lugar: la pelea por la gloria.

Ficha técnica

2- Sevilla: Bounou; Marcos Acuña, Gudelj, Badé, Jesús Navas ('Papu' Gómez, min. 105); Fernando, Rakitic, Óliver Torres (Suso, min. 62; Rekik, min. 117); Bryan Gil (Montiel, min. 100), Ocampos (Lamela, min. 70) y En-Nesyri.
1- Juventus: Szczesny; Danilo, Gatti, Bremer; Iling Jr. (Kostic, min. 88); Locatelli (Miretti, min. 88), Fagioli (Paredes, min. 40), Rabiot, Cuadrado (Milik, min. 105); Di María (Chiesa, min. 63) y Moise Kean (Vlahovic, min. 63).
Goles: 0-1, min. 65: Vlahovic; 1-1, min. 72: Suso; 2-1, min. 96: Lamela.
Árbitro: Danny Makkelie (Países Bajos). Expulsó a Acuña (minuto 116, doble amonestación) y amonestó a Moise Kean, Danilo, Paredes y a Suso.
Incidencias: partido correspondiente a la vuelta de las semifinales de la Europa League, disputado en el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán (Sevilla).
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