
Paul McCartney supera los malos tiempos, que le deparó su divorcio con Heather Mills, en brazos de su nueva novia, Nancy Shevell. Cinco meses después de superar un divorcio millonario, cuenta las horas para llevarse a su nueva acompañante a su nidito de amor. Pero antes de compartir casa, el cantante ha querido pedir consejo a su hija de cuatro años, Beatrice, fruto de su matrimonio con Mills.
La casa, que acogerá a la nueva pareja, no es otra que la que en su momento compró Paul a su querida primera mujer, Linda, en 1969.