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Bolivia

El Congreso de Bolivia aprueba el referendo sobre la nueva Constitución

miércoles 22 de octubre de 2008, 00:29h
Después de 18 horas de debate y con miles de seguidores del presidente Evo Morales a las puertas del Parlamento, los legisladores oficialistas y opositores concretaron en la ley de convocatoria el acuerdo político que alcanzaron ayer. Gracias a este acuerdo, el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS, el partido de Morales) logró reunir en el Congreso los dos tercios del respaldo necesario para desbloquear la convocatoria a la consulta que permita ratificar el proyecto de Constitución con el que Morales pretende refundar el país.

Para lograr este consenso, el MAS admitió modificar "sustancialmente" un centenar de artículos del texto aprobado por la Asamblea Constituyente en la localidad andina de Oruro en diciembre de 2007. El oficialismo también aceptó que Morales solo se podrá presentar a los comicios adelantados de diciembre de 2009 sin posibilidad de optar a la reelección en los siguientes.

La esperada decisión del Congreso desató el júbilo en la Plaza Murillo de La Paz, donde Morales y miles de sus seguidores han aguardado toda la noche y la mañana de este martes la aprobación de la convocatoria. Los movimientos sociales que apoyan al Gobierno marcharon durante siete días por el altiplano hacia La Paz en defensa de la refundación constitucional de Bolivia.

Morales promulgará este martes mismo ante sus seguidores la ley de convocatoria de la consulta constitucional. El referendo sobre la nueva Carta Magna boliviana constará de dos preguntas: una sobre el articulado en su conjunto y otra sobre la extensión que debe tener un latifundio improductivo para ser expropiado por el Estado, asunto que no concitó acuerdo en la Asamblea Constituyente.



La "refundación" de Bolivia con una Constitución concertada
El acuerdo entre Morales y la oposición permite al actual presidente encaminar su proyecto político de "refundación" de Bolivia, en la víspera de la celebración del referendo el próximo 25 de enero de 2009, sobre la nueva Constitución concertada con la oposición. De esa manera, Morales consiguió uno de los principales objetivos políticos desde que llegó al poder hace dos años y nueve meses: avanzar hacia la reforma plena del Estado boliviano, uno de los más pobres de Suramérica.

Tras promulgar la ley del referendo en una improvisada mesa instalada sobre el escenario en la plaza Murillo, donde pasó más de 24 horas junto a miles de sus seguidores, Morales afirmó que “este proceso de cambio es sin retorno. Digan lo que digan, hagan lo que hagan, ya no va a volver el neoliberalismo", El referendo constitucional se inserta en el marco de un acuerdo político con la oposición que incluye además elecciones generales anticipadas para el 6 de diciembre de ese mismo año.

El acuerdo fue alcanzado sólo después de que Morales renunciara a la posibilidad de una segunda reelección y aceptara la corrección de cien artículos de su proyecto constitucional, una cuarta parte del documento aprobado por la Asamblea Constituyente en 2007. De hecho, el partido de Morales, Movimiento al Socialismo (MAS), aceptó modificaciones "sustanciales" en asuntos como autonomías, tierras, sistema electoral, composición del poder Legislativo y reformas judiciales, entre otros.

Tras conocer la aprobación en el Congreso, Morales se emocionó hasta las lágrimas y se sumó a la celebración con las miles de personas que llegaron el lunes a La Paz desde el Altiplano, luego de una marcha de siete días para exigir la convocatoria constitucional.

En su discurso, criticó a la oposición por haber tardado en el Congreso 18 horas en votar la norma que permite el referendo y recordó que tuvo pedir paciencia a aimaras que querían azotar a los parlamentarios y a mineros que con dinamita los amedrentaron. El actual mandatario dijo que “Bolivia históricamente siempre ha sido rehén de minorías" que intentan "someter" a la población desde el Congreso, sosteniendo que con la nueva Carta Magna se investigará la fortuna de "los corruptos" que, a su juicio, están en el Senado, actualmente controlado por la oposición.

Morales también destacó su renuncia a la posibilidad de presentarse a una segunda reelección, en el período 2014-2019, después de los comicios adelantados que se han fijado ya para el 6 de diciembre del 2009. Sobre este tema Morales subrayó que “renuncié por el bien del país y de este proceso de cambio. Evo no es ambicioso, Evo no tiene intereses", aunque recordó que en los últimos días, muchas personas le pidieron seguir en el Gobierno 30, 40 o incluso por 500 años.

El mandatario llamó "enemigos de la patria" a quienes se opongan a la nueva Constitución en el referendo, después de conocer que los líderes cívicos de la región de Santa Cruz, feudo de opositores, rechazaron los acuerdos alcanzados en el Congreso.

El documento concertado con la oposición acaba con la discriminación de los indígenas, garantiza el respeto a diversas formas de trabajo como las comunitarias y cooperativas, reconoce las autonomías y no afecta a los derechos sobre la propiedad privada, dijo.

Los acuerdos fueron posibles luego de varias semanas de intensas negociaciones, en las que participaron como mediadores y observadores varias organizaciones internacionales preocupadas por la ola de violencia que vivió el país en septiembre pasado y que provocó 18 muertos en choques ocurridos en el norte de Bolivia.

La Organización de Estados Americanos (OEA), unas de la entidades facilitadoras del diálogo, celebró este martes el acuerdo y resaltó que es "el primer paso que marca el camino hacia la unidad" del país.

Según el director de Prevención y Resolución de Conflictos de la OEA, Raúl Lago, el acuerdo es "el triunfo de Bolivia y nosotros como integrantes de la OEA y como latinoamericanos tenemos una gran satisfacción de que los bolivianos hayan encontrado un camino de consenso que les permitirá buscar el crecimiento".