Los artefactos, de baja intensidad, crearon alarma en sectores del norte y oeste de Bogotá, áreas retiradas de la céntrica Plaza de Bolívar, donde unos 10.000 empleados estatales se concentraron para reclamar mejoras salariales y derechos laborales. La jornada de protesta, también en apoyo a la gran marcha indígena que se desarrolla en el suroeste de Colombia y al paro de cortadores de caña que se prolonga desde hace más de un mes, fue convocada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). El presidente de la CUT, Tarcisio Mora, debió salir al paso y consideró que esos atentados, así como los disturbios registrados en la Universidad de Antioquia, en Medellín, fueron "hechos aislados". A su juicio, no tuvieron nada que ver con la jornada de protesta y confió en que las autoridades detengan e identifiquen a los autores de los desórdenes y las acciones terroristas.
Sobre el seguimiento de las marchas, el director operativo de la Policía colombiana, general Orlando Páez, dijo que no tuvieron "carácter masivo", al revelar además que seis pequeñas bombas fueron desactivadas en el municipio de Santander de Quilichao (suroeste) y en el departamento del Putumayo (sur). Precisamente en Santander de Quilichao, en el departamento del Cauca, unos 20.000 indígenas retomaron este jueves su marcha hacia Cali a través de uno de los carriles de la Carretera Panamericana. Mientras se desarrolla este jueves la jornada de huelga general, las autoridades policiales y militares, así como los organismos de inteligencia, reforzaron la seguridad en embajadas y en edificios públicos.

Las explosiones se produjeron prácticamente de forma simultánea y se registraron en zonas del norte de la capital, en áreas residenciales y comerciales de clase media-alta, a excepción de la bomba colocada a unos cien metros del centro comercial Salitre Plaza, ubicado en el occidente de la ciudad.
El director de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Rodolfo Palomino, confirmó que los heridos, con lesiones leves, han sido trasladados a centros médicos. En todos los escenarios se produjeron daños materiales a viviendas y edificaciones a causa de las bombas, con sistemas de temporizador, que habían sido colocadas en cubos de basura.
"Desafortunadamente se presentó una situación en la que han sido activados de manera simultánea varios artefactos explosivos, que parecen guardar una homogeneidad, colocados en cestas de basura. Son explosivos de bajo poder de 250 a 500 gramos", agregó el general Palomino. Por ello, el general recomendó a los bogotanos que "no se acerquen a lugares donde haya cestos de basura o bolsas frente a establecimientos y residencias, porque podrían estar camuflándose explosivos".
Uribe aceptó de forma inmediata la dimisión de la directora del DAS
La directora del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) --servicio secreto colombiano--, María del Pilar Hurtado, ha dimitido alegando su responsabilidad política en el seguimiento realizado a miembros del opositor partido Polo Democrático. El ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, reprobó la actuación del ex coordinador de asuntos políticos del DAS, Jaime Fernando Ovalle, quien fue el encargado de enviar una circular a los directores de sección del organismo de seguridad ordenando el rastreo de los movimientos de los representantes del Polo Democrático.

Tras conocerse el escándalo, Hurtado presentó la noche del miércoles su renuncia al presidente colombiano, Álvaro Uribe, quien la aceptó de forma inmediata, según informa la prensa local, que afirma que la directora de los servicios secretos ya había hablado dos veces sobre el tema con Uribe los días anteriores. Pero aunque en ninguna de esas dos ocasiones se contempló la dimisión, en el transcurso del día de ayer su situación al frente del DAS se hizo "insostenible", según declaró al diario 'El Tiempo' una fuente de la Casa de Nariño, sede de la Presidencia.
Por otro lado, la Fiscalía colombiana anunció que usará su "facultad de poder preferente" para investigar a los funcionarios del DAS involucrados en el caso del seguimiento a miembros del Polo democrático, que fue denunciado por el senador opositor Gustavo Petro. Según el congresista, en unos documentos del servicio secreto se había ordenado que le investigaran para saber si tendría relación con organizaciones al margen de la ley. La denuncia de Petro también incluía a otros miembros del Polo Democrático. Antes de su renuncia, Hurtado aseguró que el responsable de dar la orden de seguimiento ya ha sido retirado del cargo y se han iniciado las investigaciones respectivas. También señaló que se ha abierto una investigación interna para establecer responsabilidades, y reiteró que las solicitudes se hicieron sin su conocimiento y violando procedimientos establecidos desde el año 2007 "sobre flujo de información reservada en el DAS".