Una semana después de que la candidata popular a la Presidencia de la Junta de Extremadura,
María Guardiola, asegurara que no podía "dejar entrar en el Gobierno a quienes niegan la violencia machista", PP y Vox han comenzado este martes a resetear sus tensas relaciones en esta comunidad, mientras la precampaña del 23J avanza sin que este asunto abandone las portadas.
María Guardiola ha pedido a la presidenta de la Asamblea de Extremadura, la socialista Blanca Martín, que hoy ha iniciado las consultas para proponer candidato o candidata a la investidura, "unos días" para retomar los contactos con Vox y poder presentar, dentro de los plazos fijados, su candidatura para ser investida como presidenta de la Junta.
La dirigente del PP ha dicho que su mano "está tendida" y que "los puentes siguen ahí" porque su intención es seguir hablando, por lo que en los próximos días volverán a sentarse a negociar con el objetivo "de llegar a un acuerdo".
Por su parte, el presidente en funciones y candidato socialista a la reelección, Guillermo Fernández Vara, ha insistido tras su reunión con la presidenta del parlamento regional que optará a la investidura como líder de la lista más votada, para "ganarle tiempo al tiempo" y para lograr que al PP y a Vox "les salga mal" la "jugada perversa" de esperar al 23J para sellar un pacto.
El tercero en ser recibido por Martín, el candidato de Vox a la Junta de Extremadura, Ángel Pelayo Gordillo, ha manifestado que afrontarán las conversaciones con el PP sin ningún tipo de "limitaciones previas" y "sin ideas preconcebidas", aunque ha repetido que sus propuestas "son justísimas, sensatas, razonables y asumibles por ambas partes".