Se trata de que el PP no tenga que pactar con Vox y que el PSOE no apuntale sus gobiernos con los independentistas.
El expresidente del Gobierno Felipe González ha entrado de nuevo en el debate acuciante durante la campaña electoral del 23J, los pactos electorales.
Al igual que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, el veterano socialista se posiciona a favor de que gobierne la lista más votada, para evitar que el PP necesite a Vox, en el ala derecha, o que el PSOE necesite a los independentistas, como ha ocurrido en la pasada legislatura.
González habla de "pactos de centralidad" para prevenir que España se debilite y polarice al dar entrada a partidos situados en los extremos del espectro ideológico.
"¿Qué pedimos a cambio de permitir gobernar? Nada. Si no pides nada, tendrán que llegar a acuerdos en cada proyecto de ley y en los Presupuestos", ha dicho Felipe González.
Se trata de una reflexión que el expresidente lanza en el monográfico sobre 'pactos' de "Nueva Revista", editada por UNIR en colaboración con la Fundación Felipe González.
El expresidente de Gobierno socialista ha asegurado que los pactos han sido "una constante" en toda su experiencia política, sobre todo en la Transición, en la que destaca que se alcanzaron "hitos" de negociación como los llamados Pactos de la Moncloa.
"Cuando estos pactos de centralidad desaparecen, el país se debilita, se polariza, pierde fuerza y credibilidad tanto interna como internacionalmente. Y ahí es donde estamos ahora", añade González, que pone por ejemplo Estados Unidos y países de América Latina como Brasil.
En su opinión, "si alguien piensa que pactar es eliminar el conflicto propio de funcionamiento de una sociedad democrática, se equivoca" y "si alguien piensa que la gente castiga al que pacta, se equivoca mucho más".
"Porque lo que yo percibo hoy, como lo percibía hace 40 años o 45 años, es que los ciudadanos sienten un enorme alivio cuando ven que, en lugar de estarse peleando por cuestiones personales, por destruir al otro, los políticos se ponen de acuerdo. Los ciudadanos no les dicen a los políticos en qué hay que ponerse de acuerdo, sería estúpido que se lo dijeran, pero quieren que pacten", ha asegurado.