Jornada previa a la gran batalla de los Alpes en el Tour de Francia. La organización planteó para este viernes un recorrido de media montaña entre Châtillon-sur-Chalaronne y el puerto Grand Colombier. Un total de 137,8 kilómetros que sirvieron de aperitivo para la lucha alpina que va a definir el campeón de la carrera ciclista más importante del año. Y en este viaje hacia la montaña símbolo del Ain triunfó Michal Kwiatkowski (Ineos). El corredor polaco de 33 años, campeón del mundo en 2014, firmó una exhibición atronadora para coronar la fuga en solitario con un ataque ejecutado a más de 10 kilómetros de meta.
'Kwiato' se reivindicó en el día que el que tuvo "las mejores piernas de mi vida", según sus palabras. Desafió a sus compañeros de escapada -Maxim Van Gils (Lott Dstny) llegó en la segunda plaza, a 47 segundos- y a un grupo de favoritos encabezado por Tadej Pogacar. El talento genial del UAE Emirates cruzó la meta por delante de Jonas Vingegaard, tras haber vuelto a dejar en la estacada al defensor del título y actual maillot amarillo de la carrera. Cambió de ritmo el esloveno en los 700 metros finales de subida y provocó las dudas, un día más, del favorito escandinavo. Esa explosión fugaz le bastó para recortar aún más su desventaja, con el beneficio de las bonificaciones. Ya está a sólo nueve segundos del liderato de la clasificación general.
Kwiatkowski sorprende en el 14 de julio
Todo esto ocurrió en el 14 de julio, la Fiesta Nacional de Francia. En esta fecha tan especial para la 'Grande Boucle' quisieron sobresalir los franceses, como es tradición. Había terreno llano hasta la traca final, hecho que regaló una oportunidad sensacional para los cazadores de etapas. Y se formó una escapada en la que figuraban nombres conocidos como el colombiano Harold Tejada (Astana), que viajaba a casi una hora del líder de la general. Les dio permiso el pelotón para volar, a pesar de haber salido de nuevo a toda intensidad, y los escapados agradecieron el regalo, pasando de los dos minutos y medio de ventaja cuando restaban 50 kilómetros para el final.
Se desentendió el Jumbo Visma de Vingegaard de las labores propias del equipo del maillot amarillo. Algunos de sus gregarios no atraviesan su mejor estado de forma y el UAE tomó las riendas, manteniendo a la fuga a raya. Sin embargo, no esperaban los compañeros de Pogacar la fortaleza de Kwiatkowski. El polaco gestionó muy bien sus energías y esperó a los últimos 17 kilómetros para evidenciar su clase. El temido Grand Colombier, puerto de categoría especial situado en el Macizo del Jura, con 17,4 kilómetros de longitud y un 7,1% de desnivel medio, no pudo con la ilusión del todoterreno del Ineos.
Por detrás siguió el UAE en el gobierno del grupo de favoritos. Perdió Vingegaard a todos sus gregarios salvo a Sepp Kuss en el trasiego y al danés no le sienta bien la soledad. Se vuelve mucho más conservador. Aún así, no quisieron Marc Soler y compañía hacer daño desde lejos. Este sábado aguardan cinco puertos -tres de primera categoría y uno de categoría especial-, así que se trataba de no exprimirse del todo. Y sólo prendieron la mecha en el final, cuando Adam Yates aceleró con fuerza. No le dio tiempo a Kuss para arropar a su líder porque Pogacar levantó el vuelo y terminó por descerrajar uno de esos ataques de época. Sólo fueron 700 metros de derroche, los suficientes para acomplejar a su rival y recortar la desventaja con el danés de 17 a nueve segundos.
Pogacar vuelve a golpear a Vingegaard
"Es un buen comienzo en la tarea de remontar, creo que ha sido un buen día para nosotros. Me hubiera gustado ganar la etapa, pero esa renta que he recortado es como una pequeña victoria", expuso en meta Pogacar. El esloveno señaló que "hoy lo he intentado con un largo sprint, he estado a punto de no poder terminarlo, pero al final he logrado unos segundos que valen la pena"- Y Vingegaard, por su parte, ha indicado que "me encuentro muy bien, estoy en buenas condiciones y muy satisfecho de cómo están saliendo las cosas". "El objetivo era mantener el (maillot) amarillo. Espero la próxima semana, daré lo mejor de mí mismo", concluyó.
En cuanto a la representación española, Carlos Rodríguez ha cedido un poco de terreno con respecto al podio provisional, cerrado por Jai Hindley. La perla española del Ineos afianzó su cuarta plaza aunque queda a 1:57 minutos del tercer puesto de la general. "Me ha faltado chispa, con un poco de suerte el fin de semana será mejor. No he perdido mucho tiempo y estoy contento con las sensaciones. Las dos próximas etapas en los Alpes serán interesantes", aseguró Rodríguez. Y Pello Bilbao tampoco tuvo una buena tarde. Bajó del quinto al séptimo lugar, adelantado por los hermanos Yates.