El nuevo pacto de migración y asilo de la UE que
España impulsa ha dado un nuevo paso en la reunión informal de ministros de Interior que se ha celebrado este jueves en Logroño, aunque
Hungría y
Polonia siguen manteniendo sus reticencias en lo referido al reparto solidario de migrantes en situaciones de crisis, como las llegadas masivas.
Así lo han manifestado en rueda de prensa tras la reunión el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anfitrión del encuentro, y la comisaria europea del área, Ilva Johansson, quienes han restado importancia a la postura de esos dos países, toda vez que no es necesaria una unanimidad para sacar adelante ese pacto.
Y han sido tajantes al asegurar que tras siete u ocho años de bloqueo para la renovación de la política migratoria, ahora "estamos en una situación mejor" porque hay "confianza entre los Estados miembros". De hecho, Johansson ha ido más lejos y ha dicho que "podemos gestionar juntos la crisis migratoria en las islas Canarias".
Los ministros quieren que se apruebe definitivamente el pacto antes de que culmine la legislatura europea, en menos de un año. Es "irrenunciable", ha dicho Marlaska.
"Queda aún camino, pero estamos en la recta final, que hay que afrontar con serenidad y sin caer en la precipitación, pero sin detenernos un minuto", ha apostillado.