La guerra de Garzón; tras Lorca, Manolete
domingo 26 de octubre de 2008, 22:04h
“Se cree que la muerte de Manolete fue un asesinato político llevado a cabo durante el franquismo”
Un filón para la penúltima aventura del juez.
Al parecer Islero tuvo poco que ver en la muerte del monstruo y se investiga la participación de Alvaro Domecq, que podría ser eximido de tal imputación si la comercial potente mexicana que fundaron la familia jerezana auspiciara conferencias similares al “botín” de las de EE.UU con que las “cesiones de crédito” que pudieran ser parte del todo de la crisis financiera de alguna entidad española se convierten en un remedo de la Cáritas de hoy mismo por cuya causa el poder actual debe sentirse algo menos, laico.
Pídase los certificados de defunción de Camará y, en su caso, del Dr. Jiménez Guinea. Llámase a declarar a los sucesores de Lupe Sino, si los hubiera. E indúltese, a título póstumo a Islero (reparando su dignidad) pues como en Paracuellos, el toro de Miura sólo hizo defenderse de un señor (¿fascista o republicano? en que quedamos) que le quería matar.
Dese por enterado y admítase personarse al compañero Méndez en nombre de la UGT y los “dosmillonesymedio” de parados actuales por el daño laboral y humano irreparable que causó la muerte por el “franquismo” del número “uno”, del espectáculo numero “uno” (entonces).
Es la guerra de Garzón. No sólo está consiguiendo avivar el diminuto rescoldo de las “dos Españas” (y no las Frascuelo y Paquiro, o Joselito y Belmonte), si no que con la que está cayendo por una diplomacia cateta que nos excluyes de todos los “puntos G” da munición de grueso calibre al antiespañolismo más acendrado –ni que se creyera Platiní o el Príncipe Alberto-.
Si bien en su travestismo uno no sabría bien si su referente es Hernán Cortés o Fray Bartolomé de las Casas; o los dos, o ¡qué más da! el caso es “pintar la mona”.
Y como la realidad rebosa la ficción, nadie se escandalice si el próximo sumario atañe a otro torero: Manuel Benítez “El Cordobés” como icono del “franquismo” y su lema “pan y toros”.
El problema para Garzón es que Benítez goza de buena salud y, gracias a Dios, por muchos años. ¡Y este sí habla!
No se trata de una broma de mal gusto.
Es el titular de un artículo en el diario mexicano La Jornada reproducido el sábado y que viene fechado el pasado día 13.
Lo publica el portal www.toros.com, el consultor taurino de Internet más puro y aséptico por no lucrarse de la publicidad inducente del sector. José Luis Carabias, su director, es de esos periodistas taurinos de la vieja guardia que milita en la trinchera del ostracismo como otros cualificados compañeros víctima del intrusismo propiciado por la “pornopolíticataurina” y los políticos (sálvese el que pueda, ¡Madrid no, por supuesto!) y la desvertebración del gremio taurino.
Este grupo de colegas es a la tauromaquia lo que Leguina, el mejor presidente de la CAM para la Fiesta, a fuer de no ser “taurino”, y otros barones de antaño al PSOE actual: siguen abrazando sus vocaciones e ideología pero abominan de las sectas actuales como tuvo oportunidad de dejar claro, sin ambages y con lucidez de ideas, en la magnífica entrevista que Antonio Jiménez (que también sabe algo de “cornás” traicioneras y desafectos –“el fuego amigo”-) le hizo en El Gato al Agua.
Leguina no eludió tema alguno y se posicionó respecto del juez Garzón, más o menos, como el único capaz de desenterrar a Manolete o reescribir la historia del “Monstruo” para ubicarle como militante republicano y víctima del franquismo; la metáfora es de cosecha propia, pero sintetiza la reflexión de la personalidad sobre el personaje.
Así encabeza el libelo mexicano:
“¿Manolete fue asesinado en Linares por el régimen franquista, mediante aquellos que insistieron en que le aplicaran una transfusión de plasma contaminado, para impedir que se casara en articulo mortis con su amante, Lupe Sino? ¿Su deceso en el hospital de los Marqueses de Linares impidió que su fortuna quedar en manos de una extraña al panal de avispas que le sacaba carretadas de dinero?
Si lo anterior podría ser la base de un culebrón, la hipótesis del crimen tampoco hay que descartarla. En 1947, Manolete era el máximo ídolo en España, pero su genio no e ceñía a la lóbrega moralina de la derecha ultracatólica gobernante”
Garzón, México y Manolete.
Por no saber que fue antes si el huevo o la gallina, si Jornada se inspiró en Garzón nada extrañaría que, remedando a Leguina en el juego expresado de la alegoría, el periódico le guiará como señuelo para que el juez de una vuelta de tuerca más a su disparate y sienta la necesidad, de reparar la “memoria histórica” del Califa
Será una casualidad pero el diario en cuestión es el vocero de cabecera en México de “El Niño de la Toga” desde que la estrella errara (de errar y de errante, sin h, con h –también-, incluso w) en su expansión americana tras su debut con picadores y posterior alternativa en Chile y Argentina respectivamente. Quédale por “confirmar” en Perú con toros de “El Sendero”, en Colombia con ganado de “Las Farc”o en Cuba con el hierro de “El Castrismo”, lo que demuestra que es un torero “corto” pero que tiene su público y levanta pasiones inquebrantables al pretender ser siempre el “número uno” como consecuencia de su camaleónico amorre al poder y lo fácil que anda con la espada para vengar deslealtades.
Número dos con Felipe, su ninguneo lo pagó Vera –caso que aún colea por tribunales europeos- (Siempre al calor del poder, por antitético que éste sea, hoy Garzón es de Manolete vía José Tomás, como, de oídas, antes fuera de Pepe Luis o Luis Miguel, por su concepto clásico, o -no ha mucho- de Ponce a través de la “Jaén conecction”).
Ahora le hace el trabajo sucio a Zapatero a quien parece se le ha quedado chico el compromiso constitucional de la Transición y la reciente Ley de Memoria Histórica.
Incluso tuvo una “luna de miel” con Aznar, hasta la cruzada “zapateril” de la guerra de Irak –hombre de previsión futura, sagaz-, como el propio diario “La Jornada” –se utilizan mutuamente en complicidad fluctuante- el 11 de febrero de 2006 califica de conspiración contra González haciéndose eco del libro publicado por Amedo. Es en el digital venezolano “aporrea.org” donde se plasman los guiños entre Aznar y Garzón (21.06.2007):
“Baltasar Garzón, rebuznó en Caracas y, en Méjico, como al alimón diríamos, lo hizo Aznar. Y no hay por qué extrañarse ante tal sincronía, los dos juegan para el mismo bando, la derecha española.
Es verdad que el juez español alcanzó simpatías con el caso Pinochet, porque “el hombre sabe hacer el juego”, como dijo el escritor boliviano, Sergio Cáceres, quien le llamó “gavilán y paloma”. Pues “ordenó detenciones arbitrarias y permitió la tortura en el país vasco.”
Titula Pilar Urbano el libro sobre el personaje “El hombre que veía amanecer” como símbolo de la capacidad de trabajo, por lo que no choca su vocación americana aunque sólo sea que por la diferencia horaria su día tenga más de 24 horas y satisfacer plenamente sus ambiciones y su desaforado protagonismo.
Ya en el año 2002 al rebufo de la derrota del PRI consiguió entrevistarse con el Presidente Fox y propiciar su apoyo para el Nobel de la Paz como acredita la página web de la Presidencia en su edición del 5 de junio. Crecido en su osadía, y según el documento, Garzón expuso a Fox sus ideas sobre terrorismo y narcotráfico aportando una de sus particulares perlas:
"en América Latina, donde buena parte de los jueces son corruptos, se venden al mejor postor o fueron cómplices de los gobiernos de turno y de las sangrientas dictaduras que asolaron la región."
Es el mismo organismo de comunicación el que pone en su sitio al “pinche” juez, y español, sobre sus aventuras en Chile y Argentina:
“Lo que no le dijo el medieval juez Garzón al presidente Fox es que España tiene la potestad para combatir el terrorismo en su país, pero los argentinos y chilenos no a pesar que el Tribunal Supremo de España declaró sobre la extraterritorialidad de la justicia de Garzón, de ahí que el detenido injustamente en México, Ricardo Cavallo, debe ser puesto en libertad por la misma razón”.
Sin embargo, inasequible al desaliento, su tenacidad le ha llevado a protagonizar numeroso titulares de prensa aunque fuera a contramano por ingerente.
Ejemplos: en la edición on-line del noticiero de Televisa el 28.01.2005 “México debe responder con contundencia al narcotráfico mediante una revisión profunda de su sistema político, opina el juez Baltasar Garzón”.
Antes, son varios los multimedia que se hacen eco de su amarga queja el 1 de febrero de 2004 “Garzón denuncia en México al no poder interrogar a seis etarras”. Sobre este tema una redactora de La Jornada, ante la acusación de Garzón de manipuladora hizo público el siguiente manifiesto: “El magistrado «miente» al indicar que se retiró voluntariamente de la prisión. «La verdad es que hubo una prohibición expresa (de que no entrara a la celda). Eso es un hecho real, no una «manipulación grosera».
Es El Universal de 31 de enero quien tercia ahora “Garzón no actuó avalado por convenios bilaterales” para cerrar con una declaración del abogado Juan Velazquez sobre la realidad de existencia de tratados de asistencia mutua, pero deben ser llevados en el territorio de cada autoridad “Mire, quiero ser claro; por muy respetable que sea el juez Garzón, aquí, en México, carece de toda autoridad para presidir o tomar parte en una diligencia ministerial”.
Sobre este caso, cuatro años después, los medios aztecas reproducen, el pasado día 21, de la agencia EFE “el juez Garzón cree que ETA utiliza un grupo maderero para la acogida de huidos en México".
El 27 de julio de 2005 “recomienda Garzón a México establecer control financiero en las campañas electorales”.
En julio de 2003 se interesó por el “caso Juárez” –asesinato de mujeres en tal localidad- titulando la agencia Cimac “revive Garzón atención a derechos humanos en México” sobre la iniciativa del español en pedir al Parlamento Europeo su intervención para el esclarecimiento y juicio de los hechos. Tanto se sensibilizó con el “prócer” la esposa del Presidente Calderón en su visita a Madrid, enero de 2007, que le dedicó su tiempo.
Parece como si en la América hispana lo conocieran mejor que aquí y su dualidad héroe-villano respecto de ETA (la más reciente es la exculpación del peneuvista Aguirre del caso “chivatazo”) no concita adhesiones, antes al contario. En la edición “on line” de Jornada del 16 de octubre un “chateador” titula “sinvergüenza”:
¡Ese Sr. Garzón es un fascista qué va a investigar? para limpiar un poco su conciencia seguramente.
Este señor todo el tiempo promueve la tortura a manos de la guardia civil de jóvenes vascos...!
Y el subcomandante Marcos el 25.11.2002.
La corresponsal de la BBC-Mundo en México lo reflejó así:
El líder de los rebeldes zapatitas, el subcomandante Marcos, calificó de "imbécil" al presidente español José María Aznar y de "payaso grotesco" al juez Baltasar Garzón a quien acusó de estar "al servicio del terrorismo de Estado contra los vascos" En una carta enviada al diario La Jornada, la segunda publicada en menos de un mes tras un año y medio de mutismo oficial, el líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) vaticina un crecimiento "geométrico" de los "globalifóbicos".
Otra vez el “centrocampista” diario La Jornada que prosigue en su teoría de la muerte de Manolete:
“Era un artista de mentalidad abierta, que vivía en amasiato con una actriz de ideas republicanas….Tenía mundo, era querido y no resultaba fácil de manejar.
En cambio, una vez muerto, el fascismo lo convirtió en un mocho de sacristía y escapulario, lo canonizó como santo laíco y le colgó milagros espantosos como aquel que aseguraba, por ejemplo, que “se entrenaba matando comunistas con el descabello”.
Incluso, dan por bueno, que el republicanismo de Manolete le llevó a imponer, el día de su alternativa (02.07.1939) el cambio de nombre al toro de Clemente Tassara bautizado como “Comunista” e inmortalizado como “Mirador”.
No extrañen que las fechas cuadren. Pues el noticiero en su edición del 29 de septiembre “abre fuego” titulando:
“Resurgen viejos interrogantes con relación “al asesinato” de Manolete”.
Refuta como veraz la sucesión de errores evitables que convirtieron en mortal una cogida que no lo era (sic).No fue la cornada de Islero si no transfusión de plasma infectado, afirman especialistas (sic).
Se cita, poniéndole en entredicho, a D. Álvaro Domecq como propalador para la historia de la versión oficial de la muerte de Manolete por cornada de Islero y se hacen varias preguntas que el mismísimo Garzón plagiaría:
¿Por qué se le llevó al patio de caballos en lugar de la enfermería perdiendo siete minutos preciosos? .Además de abundar en lo del plasma: ¿Quién ordenó la transfusión? ¿De donde provenía?.
¿Quién consiguió el plasma y lo llevó a Linares?
Se contestan ellos mismos:
“Alvaro Domecq y Díez, quien con la anuencia del apoderado José Flores Camará lo trajo poco antes del arribo de Jiménez Guinea. No obstante que los doctores Garrido y Corzo se oponían terminantemente a esa enésima transfusión, prevaleció la decisión del médico de Las Ventas. Manolete no aguantó y la intolerancia le provocó un bloqueo renal y un shock, muriendo por una “coagulación intravascular diseminada” como consecuencia de una reacción alérgica al plasma noruego. Tenía 30 años y “falleció cristianamente” gracias a “dos”, si no es que a tres”.
Podría rematarse: Firmado el Dr. Garzón. Pero no, aunque pudiera ser.
Concluye el argumento responsabilizando, ahora, a Camará como culpable de la transfusión e indicando que el apoderado era el representante legal de la enorme fortuna del diestro, quien junto con Domecq “futuro supernumerario del Opus Dei y propietario al año siguiente de la finca Los Alburejos” –textual- impidieron que la amante del torero pasara a verlo.
Y falla que:
“Por razones extrañas, el habilidoso pero retorcido Camará, bien entrada la temporada española de 1947, le había firmado a un exhausto Manolete –que pensaba retirarse y casarse en octubre de ese año-,una serie de corridas duras, cual si el hombre estuviera en busca de cartel. Como en todo crimen hay que preguntar: ¿Quiénes se beneficiaron de la desaparición de Manolete y por qué?”.
Un filón para la penúltima aventura del juez.
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Crítico taurino y Periodista
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