Porque lo ardiente no atañe solo a los terribles incendios en Canarias, Canadá y Hawái y suma de nuevo la tensión sino-estadounidense, puesto que igual abona a serlo la consigna de los BRICS por abandonar el dólar y con ello, asestar un golpe certero a la economía de EE.UU., ratificando lo que sabemos hace décadas: el dólar ya no es fiable; todo lo cual deja al estío muy lejos de ser apacible, entre drones ucranianos y la peli de Barbie, con su cauda rosa por doquier; y hasta lo positivo lo ebulle, como el triplete de triunfos futbolísticos en el ramo femenil para España. El éxito de “La Roja” en el Mundial oceánico merece ovación sonora.
Pues bien, Guatemala ha hablado. Algunas la quisieran amordazada y no se pudo. Como siempre sucede, el ganador y si es de signo izquierda más, la tiene cruda y va contra muchos intereses de siglos. Veremos para qué le alcanza el triunfo. Es una apuesta importante y un reto mayúsculo. En México, no sabemos bien a bien qué esperar del nuevo mandatario guatemalteco. La frontera común está que arde por la constante crisis migratoria. Ambos países lidian con migración y narcotráfico y bajo la interferencia yanqui, aquello que decidan –como no sea en sintonía– solo beneficiará la injerencia majadera y amenazadora del Coloso del Norte, antes que a los dos países.
Mientras tanto, en México se ha montado un circense Frente opositor frankeinsteniano que, obedeciendo a un factótum, Claudio X. González –un empresario rabioso opositor a López Obrador– dejando genuflexos al PRI, al PAN y al PRD, es él quien define dos presuntas candidatas para confrontar a Claudia Sheinbaum, la muy posible candidata oficialista para las presidenciales de 2024. Papeleta electoral de mujeres. Jugarse los opositores la carta de una mujer es osado, audaz, máxime que no la revisten de agenda. Beatriz Paredes representa al putrefacto PRI que, ardido, obtuso, se siente merecedor de regresar, pese a haber dejado económicamente quebrado a México en 2018 con el nauseabundamente corrupto desgobierno de Peña Nieto; y Xóchitl Gálvez –de difusa (nula) ideología y opaca trayectoria personal y política– representa la impostada idea de mujer del pueblo disfrazada de huipil. Ambas son marionetas de González. Los demás opositores que se han prestado de patiños han jugado su papel de ventrílocuos y son impresentables, ni un opositor rescatable. Es el resultado de 5 años en que solo les alcanzaron para insultar al presidente –esa es toda su gracia, ser zafios y mendaces– y no para construir una agenda opositora responsable y viable. Normal. Los opositores a Morena llegan a la sucesión sin agenda, sin candidatos, sin propuesta y cuando balbucean algo es solo proponer lo derrotado en 2018 por ser ineficaz y corrupto. Al día de hoy, los opositores están más cerca de la derrota que nada. Los más ardidos son los priistas, pequeñajos, enfangados en la corrupción que los viste de pies a cabeza. Su proceder hasta hoy invita a no darles ni un voto, aunque se disfracen.
Cabe informar certeramente a los lectores: la ley dispone que no pueden autollamarse aún candidatos o similares y el INE basado en ella, ha dispuesto limitantes puntuales y adecuadas. Reglas legales para facilitar la imparcialidad y la equidad entre todos los actores políticos involucrados. Ya no es el INE de Lorenzo Córdova, faccioso, priista, mafioso y un partido opositor más contra Morena, como lo fue en 2012 y 2018 y desde entonces. Ya no serlo le jode mucho a los priistas, pero ese es su problema, no del INE ni nuestro. Lo acusan de morenista y censor, los muy lerdos. Quien tenga duda de que no lo es, revise la legislación electoral para que no le cuenten y entienda mejor la materia, dejándose de mal informar.
Mientras sigue en suspenso la investidura de un jefe de gobierno en España, con la propuesta de Felipe VI a Feijóo, hay más certezas con el ingreso de la Princesa de Asturias a la Academia Militar General de Zaragoza. Los hijos se van haciendo mayores y la Infanta no es la excepción. Como sea, pertenece a una generación de futuras soberanas en formación que, por su número a un mismo tiempo coincidiendo, Europa no ha visto en toda su historia. Suena sugerente y positivo.
Más preocupante resulta Milei, el argentino. Se puede ser todo lo bocazas que se quiera, folklórico y gamberro, tener los ideales abujardados al gusto, pero apostarle a presidir un país, es otro rollo. Si excreta a Alberto Fernández o a Cristina o defenestra al kirchnerismo, allá él, mas de eso a que resulte oprobioso y su ascenso genere nervosismo en los mercados, ya es cosa distinta y es un mal augurio. El radicalismo del sujeto –más histriónico y majadero con su ¡carajo! que delineador de ideas cuerdas en pro de la Argentina– ha desatado las mejores caricaturas de los moneros latinoamericanos. No lo bajan de engañapastores. De momento. En lo personal, siempre pensé que las grotescas y puntillosas críticas loables y geniales del comediante Capusotto eran el no va más, pero viendo a Milei se quedan cortos con el discurso insuflado y rompebroqueles del infumable sujeto que ha irrumpido como burro en cristalería. Es una pésima idea dolarizar. Ya lo vivió Argentina. No puede cometer el mismo error del espejismo.
El escándalo del financiamiento, vía el narco, a la campaña del presidente colombiano Petro, deja tres lecciones. Una: La complejidad para abstenerse y abstraerse, de evadir los tentáculos que intentan colarse por todos los medios al poder; dos: la entereza de Petro de no impedir el enjuiciamiento de su vástago y, tres: que ni izquierdas ni derechas están exentas de semejantes crímenes y ello alerta, así, de la vulnerabilidad de los Estados. Por lo demás, no deja de ser un golpe a un gobierno que, como pasa a otros como el mexicano actual, están sitiados por los poderes fácticos, sus opositores que no son poca cosa, e incidentes graves y deplorables como estos, les sirve estupendamente para contraatacar medidas que los afectan. Ha sido un error brutal que sí costará.
El asesinato del candidato presidencial ecuatoriano, Fernando Villavicencio, nos recuerda el del priista Colosio en México, en 1994. Ecuador merece mejor suerte e ir a segunda vuelta entre la izquierdista Luisa González y el derechista Daniel Noboa nos muestra esa Hispanoamérica polarizada en grado superlativo. Zurita, el sucesor del asesinado, no figuró. Es positivo que no triunfaran o el miedo o la conmiseración por el occiso, sino el interés de la población y no sucediera como con el PRI en 1994, que explotó y usufructuó la muerte de Colosio en su provecho. Grave si resultase cierto que la mano que accionó el gatillo proviniera del cartel de Sinaloa, incontrolable pese a que su mejor exponente y líder, “El Chapo” Guzmán, lleva años en prisión con los yanquis y sería la muestra de que esa tampoco es la solución para acabar con el flagelo del narco.
Y en tanto EE.UU. se reúne con Corea del Sur y Japón en Campo David bajo ese permanente estira y afloja cercando a China en el marco de la tensa relación bilateral, aquella reacciona advirtiendo que considera hostil tal encuentro. En ese ajedrez, el galanteo de las potencias a India, que no entra en grandes alianzas, es potencia nuclear, coquetea en los BRICS y juega sus cartas con cautela y sigilo, sagacidad incluida, resulta que no pasa desapercibida en la carrera espacial que sostiene con todas las demás protagonistas de aquella. Precisamente, India ha alunizado con la Chandrayaan-3 en el polo sur lunar buscando agua, en tanto se ha estrellado la rusa Luna-25, un fracaso putinesco que, pese a todo, nos recuerda que una cosa es estar en la guerra de Ucrania y otra, no detener los afanes en la carrera espacial. Un ojo al gato y otro al garabato. Remata estos esfuerzos tecnológicos que nos recuerdan que las potencias no paran, la sonda Euclides, de la Agencia Espacial Europea, un nuevo telescopio que se une a las labores del James Webb, acercándonos a los secretos del firmamento. Hay tela.