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TRIBUNA

¿La última función del Wagner?

domingo 27 de agosto de 2023, 19:37h
En mi reciente artículo Rebelión de los “músicos” del Wagner, publicado en este periódico, he avisado de que el Wagner y su líder Evgueniy Prigózhin, de algún modo, aparecerán de nuevo en la primera línea de la actualidad rusa y que su “fallida” rebelión contra Putin no será la última escenificación del amplio “repertorio” de este grupo terrorista y paramilitar, bautizado con el nombre del genial compositor alemán Richard Wagner.

Ya estaban apareciendo las noticias de que Prigozhin, siguiendo las instrucciones de su “amo” Putin, estaba preparando alguna acción militar provocadora en las fronteras de Polonia y Lituania. O, incluso, que estaba tramando otro Golpe, parecido al del 23 de junio pasado. Hace pocos días saltó la noticia de que Prigozhin de nuevo apareció en África. La noticia fue acompañada de un vídeo en el cual el líder del Wagner, vestido de uniforme militar de campaña y con el fusil Kaláshnikov en las manos, anunciaba que había regresado a África para seguir sirviendo a los intereses de su patria, Rusia. Esta nueva visita a África podría estar relacionada con el reciente Golpe de Estado en Níger, ya que los golpistas pidieron directamente a Rusia y explícitamente al Wagner para que les apoyen en su rebelión contra el legítimo presidente del país.

Voy a recordar al lector que el Wagner de Prigozhin está actuando y tiene intereses económicos y políticos en más de 20 países africanos, latinoamericanos y del Oriente Próximo, donde los wagnerianos intervienen para ayudar a mantenerse en el poder a los políticos locales más corruptos, que favorecen al Wagner en sus oscuros negocios con el oro, diamantes, petróleo y otras riquezas naturales de estos países del Tercer Mundo.

Y, de repente, el día 23 de agosto, ha saltado a la palestra informativa un notición de la primerísima línea, publicado por los medios rusos y difundido por toda la prensa internacional: Prigozhin y varios de sus principales colaboradores murieron en un accidente de aviación, al estrellarse su “jet” personal en las cercanías de la ciudad rusa de Tver, mientras estaba realizando el vuelo desde Moscú a San Petersburgo, donde los wagnerianos tienen su sede “oficial”.

La casi inmediata difusión de esta noticia por los medios rusos controlados cien por cien por el Kremlin – no pasó ni una hora desde que había producido el accidente – afirmando que en el avión estaba volando Prigozhin en compañía de sus correligionarios más cercanos y que todos habían muerto, me hizo pensar que estamos presenciando una nueva “escenificación” de Prigozhin. Esta vez de su propia muerte en este maquiavélico juego político que se está librando en las alturas del poder alrededor del presidente Putin, cada vez más débil y acorralado por las élites descontentas con los nefastos resultados de la guerra en Ucrania, que está llevado a Rusia a una monumental crisis económica y un aislamiento del mundo civilizado.

¿Cuál podría ser la razón de esta nueva escenificación? Pues, muy simple. El círculo más cercano a Putin ya sabe que los días de su Gran Jefe están contados y pronto se producirá, por una u otra vía política o militar, el cambio en la jefatura del Estado acompañado de un desmantelamiento del régimen putinesco. Y que los más próximos al presidente Putin también caerán junto con él. Así que, ha llegado la hora de preparar una retirada y garantizar a los putinistas más comprometidos una vida bien próspera después de la huida de ellos de Rusia, para evitar ser juzgados en su propio país.

Y él que podría garantizar a los fugados una próspera vida económica en el exilio “dorado” es precisamente el “camarada” Prigozhin, el testaferro de las cuentas multimillonarias que el líder del Wagner tiene abiertas a los correligionarios de Putin más corrompidos en todos los paraísos fiscales del mundo. Así que, habría que proteger al guardián de estos tesoros de cualquier percance que pudiera afectarlo, ya que últimamente el líder del Wagner se ha buscado unos importantes enemigos en las alturas del poder, especialmente dentro de la cúpula castrense moscovita, a la que había acusado públicamente del nefasto desarrollo de la guerra en Ucrania.

Por tanto, la mejor forma de “salvar al soldado” Prigozhin – como ocurrió después de la rebelión “frustrada” del 23 de junio – sería sacarlo del país. Pero ahora no a la cercana Bielorrusia, como fue en aquel momento, sino más lejos, incluso “más allá”, escenificando su muerte. Mientras el Prigozhin “real”, disfrazado de otra persona y con una identidad cambiada, seguiría haciendo sus negocios fabulosos en África para el bienestar propio y de los miembros de la ex camarilla putinesca.

Hay que decir que el propio Prigozhin es un gran maestro del disfraz. Utiliza pelucas y todo tipo de maquillaje para “cambiar” su apariencia. Cuando después del frustrado rebelión del 23 de junio, los servicios secretos visitaron la sede del Wagner en San Petersburgo, encontraron allí, aparte de unas cajas llenas del dinero en efectivo y de lingotes de oro, varias pelucas, barbas, bigotes y otros artilugios del disfraz, así como varios pasaportes con los nombres diferentes y con las fotos de Prigozhin disfrazado.

Todo este arsenal del disfraz el jefe del Wagner lo utilizaba para sus viajes de negocios por el mundo, pudiendo entrar y salir a los países donde su figura se consideraba “non grata” y altamente peligrosa. Cuento todos estos pequeños detalles porque en los medios casi no los mencionan, pero, a mi parecer, son muy importantes, conociendo las artes del “personaje” tan poco músico, aunque disfrazado del nombre del gran compositor alemán.

Hay otros detalles que apuntan a favor de esta versión. Resulta que otro avión privado del Wagner cubría la misma ruta Moscú – San Petersburgo, siguiendo al primer avión. (Se sabe que la compañía “Wagner” tiene tres “jet” privados, que Prigózhin utilizaba para sus viajes, cambiándolos constantemente, precisamente, para despistar a los que quisieran acabar con él en un “accidente aéreo”. Él solía aparentar que entraba en un avión y luego, ocultamente, se pasaba al otro). Cuando el segundo avión perdió el contacto con el primero, en seguida dio vuelta y regresó a Moscú.

Hay otros indicios de que la muerte de Prigozhin en el accidente aéreo podría ser una escenificación. Por ejemplo, el día 22 de agosto, como he comentado antes, el propio Prigozhin difundió un vídeo que demostraba que él se encontraba en África con una nueva misión. Y ¿cómo entonces, al día siguiente, ya estaba volando de Moscú a San Petersburgo? Algo no encaja.

Y un detalle más en la misma dirección: la rapidez – pasaron muy pocas horas desde que se había producido el accidente – con que la sede del Wagner en San Petersburgo había confirmado la muerte de Prigozhin junto con sus acompañantes en el accidente aéreo. Sin tener ni tiempo ni medios propios para poder averiguar qué realmente había pasado en las cercanías de la ciudad de Tver. ¿Por qué tanta prisa de confirmar la muerte del alto “staff” wagneriano? Sin dudar, sin averiguar, tal cual, confiando plenamente de la información oficial de la Agencia de Aviación Civil rusa. Me parece raro, si no se trataba de una escenificación la que “alguien” se precipitaba presentar como un hecho real.

Sin embargo, no se puede descartar la versión de que el avión, que supuestamente llevaba a bordo a Prigozhin, fue derribado por los sistemas de la Defensa Antiaérea, a lo que se refieren varias fuentes informativas. Resulta que muy cerca del lugar de la “catástrofe” se encontraba una de las baterías de misiles de los destacamentos antiaéreos.

Pero los vídeos difundidos por los testigos del accidente demuestran que el avión de Prigozhin no tenía aspecto de ser derribado por un misil, ya que se ve que el aparato no estaba destrozado en mil pedazos, como ocurriría en el caso de si fuera alcanzado por un misil, sino estaba cayendo más bien “entero”, descontrolado, sin una ala, que más parece a los efectos de algún fallo grave producido dentro del propio avión

Y de allí viene otra versión, según la cual en el avión había explotado un artefacto que averió al aparato de tal manera que él perdió todo el control y cayó en picado. Insinúan que fue obra de los servicios secretos ucranianos, ya que la fecha del 23 de agosto coincide con la fiesta ucraniana de la Bandera Nacional. La eliminación de uno de los criminales de guerra que encabezaba una sangrienta lucha de sus mercenarios en la batalla de Bajmut, que costó a los defensores ucranianos decenas de miles de muertos, podía haber sido un buen regalo de los servicios secretos de Ucrania a su pueblo. Pero, dudo mucho de esta versión ya que Prigozhin tenía un magnífico servicio de seguridad. Y si realmente la caída del avión había sido producida por una explosión a bordo del aparato, fue más bien la obra de los servicios secretos rusos rivales del Wagner.

Y por último: una versión que también merece ser mencionada. Consiste en que alguien de los amigos de Prigozhin dentro de la cúpula de los servicios secretos rusos (FSB), conociendo que sus “colegas” estaban preparando el atentado contra el jefe del Wagner y sus subordinados más cercanos aprovechando el desplazamiento del grupo en un avión, sopló en el último momento a Prigozhin sobre la bomba instalada en su “jet”, y Prigozhin no subió al avión – aunque declarara su presencia en la lista de pasajeros que previamente había sido entregada a los funcionarios del aeropuerto moscovita –, se quedó en tierra y voló en el segundo avión que no estaba manipulado, salvándose la vida. Pero ahora sí, que estaba obligado a desaparecer, de acuerdo con la versión principal que he expuesto antes.

Todo lo contado en este artículo es una versión mía basada en determinados hechos y en mi conocimiento del “personaje” – lo he estudiado más bien a fondo – y de sus circunstancias dentro del crucigrama del sistema del poder en Rusia.

Habrán otras versiones, aparecerá una abundante información sobre la investigación oficial del accidente y sus conclusiones, con muchos detalles y precisiones: ¿verídicas?, ¿falsas?, ¿manipuladas?… ¿Quién podría comprobarlo? ¿Tendrían acceso a dichas investigaciones oficiales los organismos independientes? Lo dudo mucho.

Sólo el tiempo y la desclasificación de los archivos rusos más secretos demostrarán cuál de estas versiones fue la verdadera. O, probablemente, nunca conoceremos toda la verdad sobre el accidente en el cual “supuestamente” perdió la vida uno de los servidores más próximos y leales al presidente Putin.

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