El Rey Felipe VI ha propuesto este martes como candidato a la investidura al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en el segundo intento para elegir presidente del Gobierno tras la intentona fallida del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
Felipe VI ha cerrado este martes la ronda de consultas con el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
Tras no prosperar la investidura de Feijóo, ha designado a Sánchez, aunque no cuenta más que con 121 escaños, los del PSOE, a su favor. Ni siquiera Sumar, que concurrió a las elecciones formando prácticamente un tándem con los socialistas, le ha dado su apoyo. Tampoco el PNV, otro aliado natural, a la espera de partidos independentistas como Bildu, ERC o Junts, que ni siquiera se presentan ante Felipe VI.
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha señalado que solo convocará un nuevo pleno de investidura con la candidatura de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno cuando las negociaciones políticas "estén maduras", aunque ha advertido de que la fecha máxima es el 27 de noviembre.
Armengol ha comparecido en el Congreso para comunicar la decisión del Rey de proponer como candidato a la investidura a Sánchez. "Los tiempos estaban muy marcados y tasados, se tiene hasta el 27... y entiendo que ahora hay que hacer las negociaciones oportunas para poder hacer una investidura con apoyos suficientes y que salga adelante", ha dicho.
Por su parte, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha afirmado que es la hora de la "generosidad", el "compromiso", el "liderazgo" y la "política" para resolver el problema político de Cataluña y para sacar adelante la investidura y ha asegurado que cuando finalice la ronda de contactos con los grupos parlamentarios "fijará posición" sobre sus exigencias.
Sin embargo, Alberto Núñez Feijóo, ha resaltado que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, cuente con menos candidatos para presentarse en la investidura que hace un mes, lo que le ha resultado "una humillación que no merece ningún presidente del Gobierno en España"