Pedro Sánchez acudirá este martes al palacio de la Zarzuela a intentar convencer al Rey de que cuenta con suficientes apoyos para ser investido presidente del Gobierno. Pero algunos de sus supuestos socios como ERC, Bildu, Junts y Bng no comunicarán a Felipe VI el sentido de su voto, pues no acudirán a la ronda de consultas. Peor aún, ni siquiera el presidente en funciones puede garantizar que contará con esos escaños, imprescindibles para ser reelegido. El líder socialista, no obstante, asegurará que es capaz de alcanzar la mayoría suficiente para vencer. Pero no es verdad. También, por tanto, mentirá al Rey. Pues tanto Puigdemont como Junqueras han reiterado que no apoyarán al PSOE hasta que se apruebe la ley de amnistía y se garantice la celebración de un referéndum de autodeterminación. Y ni Pedro Sánchez sabe si podrá cumplir con esas exigencias.
La ronda de consultas, pues, supondrá una inaudita encerrona para el Rey. Pedro Sánchez, en todo caso, debería pedir a Felipe VI que le proponga sin faltar a la verdad. Reconociendo que no ha cerrado los pactos con Puigdemont y Junqueras, aunque aspira a conseguirlo.
En realidad, por ahora sólo cuenta con 152 apoyos seguros, los mismos que en la primera ronda de consultas, los escaños del PSOE y Sumar. Núñez Feijóo, en cambio, tenía 172. El presidente en funciones, una vez más, se burla de las Instituciones del Estado, en este caso la Corona, con el objetivo de siempre: amarrar el poder. Pero no se puede alardear de que saldrá elegido presidente del Gobierno sin tener atada la investidura. Y, menos aún, poner al Rey en un aprieto de tal envergadura.