Obama habla en español
miércoles 29 de octubre de 2008, 21:36h
A Barak Obama le damos ya todos por vencedor de las próximas elecciones en Estados Unidos, pero como en política no hay que relajarse y el voto de habla hispana de aquel gran país tiene un peso que ningún candidato puede obviar, estos días hemos visto al hombre de moda hablando en español en un mensaje promocional de su campaña. Pide el voto en nuestro idioma para llegar a ser el primer presidente negro de la historia de un país en el que el bilingüismo está cada vez más extendido, especialmente en ciudades cosmopolitas como Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Miami, Houston, Denver o Seattle.
Y es que a nadie que no se sienta obnubilado por viejos fantasmas revanchistas se le escapa que el español es, tras el chino mandarín, la lengua más hablada del mundo por el número de hablantes que la tienen como lengua materna. Y que, además, es el segundo idioma más estudiado en el mundo después del inglés. Desde pequeños nos han estado machacando para que aprendamos inglés y no seamos unos catetos cuando viajamos al extranjero. Para que tengamos más y mejores oportunidades de trabajo y, en definitiva, para que ampliemos horizontes en este mundo tan global en el que vivimos.
Por eso, no entiendo que los nacionalistas sigan en sus trece con la llamada normalización lingüística que excluye exageradamente el uso y el aprendizaje de un idioma de tal importancia. No puedo llegar a comprender que haya padres que, conscientemente, limiten a sus hijos y les encierren en unas fronteras cada vez más estrechas. Está muy bien que aprendan el catalán, el gallego o el vasco, porque forma parte de sus raíces y de su particular cultura, pero, ¿no ha llegado la hora de ser prácticos y de preparar a sus hijos para el futuro real en el que habrán de desarrollarse? Vale que a los políticos nacionalistas les puedan cegar sus demagógicas y populistas ideas, pero ¿a unos padres?
Señores, pónganse las pilas y no se dejen llevar por antagonismos de pueblo. Reclamen a sus gobernantes, de cualquier signo político, que la enseñanza sea lo más completa posible y preocúpense de que sus hijos disfruten del privilegio de crecer hablando y escribiendo perfectamente dos idiomas en vez de uno. Que no sean los políticos arribistas y sectarios quienes impongan limitaciones a la educación, a la posibilidad de comunicarse con más gente, a la oportunidad de conseguir un trabajo, y menos en los tiempos que corren. Sé que hay muchos padres que ya están en lucha y que, cansados, han tenido que optar por mandar a sus hijos a estudiar el último curso a las comunidades en las que la enseñanza es en castellano, igual que cuando nos mandaban a Inglaterra o a Irlanda. Para ellos, ánimo. A los demás, aquellos a los que antes me refería, les deseo que se quiten la oscura venda del resentimiento y den una oportunidad de normalidad y apertura a sus hijos.
|
Escritora
ALICIA HUERTA es escritora, abogado y pintora
|
|