Junts exige una ley de amnistía, el reconocimiento y respeto a la "legitimidad democrática" del independentismo y un mecanismo de verificación de los acuerdos.
Pese a los 1.305 kilómetros que separan Madrid de Waterloo, es en la ciudad belga donde se está marcando el paso al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, para que pueda asegurar su investidura.
En el marco de la ronda de contactos de Pedro Sánchez con las diferentes formaciones políticas, Miriam Nogueras, portavoz de Junts en el Congreso, actuó como cadena de transmisión y entregó en su reunión de este viernes, de una hora y media de duración, las exigencias de Carles Puigdemont por escrito.
Nogueras aseguró que "aún están lejos" de un "compromiso histórico" que supondría el apoyo de Junts a la investidura de Sánchez, según sus propias palabras.
Además, remarcó que no se han reunido con Sánchez y Félix Bolaños, también presente, para conocer las propuestas del PSOE sino para reiterar sus exigencias. De esta manera, lo que transmitió la diputada de Junts al presidente en funciones fue una transcripción de la declaración de Carles Puigdemont del pasado 5 de septiembre en la que nombraba sus condiciones.
En concreto, una ley de amnistía, el reconocimiento y respeto a la "legitimidad democrática" del independentismo y la creación de un mecanismo de verificación de los acuerdos son las condiciones previas para su formación.
Nogueras ha insistido en que si se pretende actuar como en los últimos cuatro años no podrán contar con los votos de Junts.
"Si se trata de hacer lo que se ha hecho en los últimos cuatro años, entonces es que no son los votos de Junts aquellos que están buscando. No estamos aquí ni para escuchar ni para hacer lo que se ha hecho estos últimos cuatro años porque todos sabemos, y se ha constatado, que no ha funcionado", añadió.
Al preguntarle si han hablado de una posible amnistía, ha apelado a la discreción para no hacer comentarios al respecto y hablar sólo cuando sea necesario.
"Estamos en un momento absolutamente trascendente y extraordinario y nosotros no jugaremos al juego de los titulares o de las filtraciones, que para eso -ha dicho- ya hay otros".
En esta ocasión, a diferencia de lo ocurrido el pasado miércoles cuando Sánchez se reunió con el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, no ha habido una llamada previa hecha pública a la cúpula de Junts.
Antes de verse con Rufián, Sánchez mantuvo una conversación telefónica con el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, lo que generó la duda de si podía actuar de la misma forma y llamar al expresident Carles Puigdemont de forma previa a su encuentro con Nogueras, algo que finalmente no ha ocurrido.