Enrique Krauze, discípulo de mi inolvidado Octavio Paz, está reconocido internacionalmente como...
Enrique Krauze, discípulo de mi inolvidado Octavio Paz, está reconocido internacionalmente como uno de los intelectuales mexicanos a la cabeza del pensamiento liberal contemporáneo. La Real Academia de Ciencias Políticas y Morales acaba de acogerle en su seno. Krauze es además un notable escritor y sus libros, a los que he dedicado la Primera palabra de la revista El Cultural, demuestran que el prestigio acumulado por el director de Vuelta no puede ser más merecido.
Enrique Krauze ha hecho unas declaraciones a Jaime Mora en el diario ABC que no tienen desperdicio. “Hundir el centro -ha dicho- privilegia los extremos. España juega con fuego”. Durante largos años, el centro político lo han ocupado en España Convergencia y Unión y el PNV, partidos moderados que se manifestaban discretamente en favor del secesionismo, y que fueron certeros al dar en algunas ocasiones el Gobierno de la nación a la izquierda socialista y en otras a la derecha moderada.
Los tirones separatistas fragilizaron la situación, y por eso el partido Ciudadanos ocupó con fuerza el centro político de la nación. En las elecciones generales de la primavera de 2019 entre el PSOE y Cs superaban los 180 escaños, lo que garantizaba un Gobierno de izquierdas estable y moderado. Pero Albert Rivera tomó la decisión todavía no explicada de negarse a negociar con Pedro Sánchez, el cual convocó nuevas elecciones generales para el 10 de noviembre de aquel año y el resultado fue la desaparición del centro político. Como ha explicado Enrique Krauze eso significó la crecida de los extremos, tanto por la derecha como por la izquierda, y que se impusiera en la vida política española la realidad que soportamos hoy: la inestabilidad.