Una de las dos ancianas israelíes liberadas anoche por Hamás ha comparecido este martes ante la prensa para compartir su experiencia en Gaza.
Acompañada de su hija, que ha ejercido de traductora, Yocheved Lifschitz ha explicado que fue capturada en el kibutz donde residía y trasladada en moto a la red de túneles de la Franja, que ha descrito como una "telaraña".
"Fui secuestrada por hombres armados en motocicletas que me golpearon con palos y me provocaron moratones que hicieron que me costara respirar",
Lifschitz ha informado de que fue tratada adecuadamente por Hamás durante su cautiverio y que le proporcionaron medicinas. "Fueron amables y educados".
"Cada persona tenía un guardia que lo vigilaba. Se ocupaban de todas las necesidades. Hablaban de todo tipo de cosas, eran muy amables".
La rehén israelí, capturada junto a almenos 220 personas, ha añadido que ha sido retenida en un lugar "limpio" donde compartió comida con otros rehenes y con los propios captores.
Lifschitz, de 85 años, fue puesta en libertad junto con la ciudadana israelí Nurit Cooper, de 79 años, pero su marido continúa retenido.